viernes, 26 de agosto de 2011

Algunas Contradicciones


En mi ciudad, Babahoyo, se puede notar ciertas contradicciones en la aplicación del orden y si nos detenemos a ver sólo en el redondel de las banderas existen casi la gran mayoría.

En este lugar, tenemos un edificio de gobierno provincial; y, un edificio de oficinas de programas gubernamentales (MIDUVI), un centro comercial, un patio de comidas, unos kioscos de venta de alimentos rápidos, una estación de combustible, un puesto de vigilancia policial, un comisariato, hoteles, farmacias, gimnasios y otros negocios que les permite a las personas ganar el sustento diario. 

Por otra parte, tenemos dos paradas de buses urbanos, dos estacionamientos improvisados de buses interprovinciales,  dos avenidas, un redondel, un triángulo distribuidor de tráfico, etc.

Bueno y de que va esto, sencillo…que todo este alboroto, parece distraer demasiado la mirada de las autoridades competentes, que a la hora de marcar los sitios donde se venden comidas, no delimitaron el área de estacionamiento y, por favorecer los negocios de la bahía no se dieron cuenta (o sí) que la visera de estacionamiento obligatorio de buses urbanos, obliga (al chofer del bus)  a cometer una infracción de tránsito al cruzar bruscamente de un carril a otro, es decir, sales de la vía directa e invades el carril curva del triángulo por estacionar en la visera.

Este lugar no solo es zona de parqueo de buses, sino de todos los que quieran utilizar este espacio para parquear su automotor, aunque queda entendido que la visera es exclusiva para los buses  en un tiempo limitado y no para todo el mundo con tiempo ilimitado que con el sano pretexto de consumir los alimentos rápidos que allí se expenden, se detienen sin ningún reparo en esta zona.

La estación de combustibles, no creo que es el problema, bueno si, pero no en el caso al que me refiero ahora, porque los carros entran invadiendo vía, es decir entran girando el redondel o en el carril que sale del puente y, de esa manera, invaden el carril que va de oeste a este de la Av. 6 de Octubre.

A esto se suma la gran cantidad de basura que existe en los árboles que están justo delante del edificio del gobierno provincial; el nulo respeto que reciben las señales de tránsito que indican que no hay que estacionarse, tanto en el (MIDUVI) como en el triángulo, frente a la bahía; y, bajo el hotel de en frente, y lo irónico del caso, que los policías están de “vigilancia” a escasos quince o veinte metros  del triángulo lo peor nadie se da cuenta.

En las horas picos es normal ver como invaden vía por entrar a abastecerse de combustible, sin que nadie diga nada, los buses urbanos con estudiantes colgados de las puertas, las personas sin saber por dónde pasar las vías a pie, carros mal estacionados invadiendo las paradas de buses urbanos, etc.

Mejor concluyo este artículo, porque ya me dio vergüenza ser gobernado por tan pésimas autoridades.

sábado, 30 de julio de 2011

Generación Cruenta


Observando la realidad y sin tener tanta experiencia en este tema, ni ser tan escrupulosos, podemos darnos cuenta de los cambios de nuestra sociedad.

Se ha sometido a los ciudadanos de cualquier condición en un estado de zozobra permanente, por el alto índice delincuencial, de eso creo que todos estamos conscientes.

Es de agradecer la gestión de las autoridades por restablecer el orden y la seguridad  de todos los ciudadanos y las ciudadanas, tengo que aplaudir la entereza de los Gobernantes.

Pero más allá de los reconocimientos, lo que me motivó a escribir este artículo, es el ahondar en detalles y descubrir, ¿Qué pasó en décadas atrás en la que nacieron los padres y las madres de los jóvenes que ahora delinquen (chicos y chicas de 15 a 25 años de edad en su mayoría)? porque si nos fijamos un poquito, es esta generación la que ha marcado el  terror en la sociedad Ecuatoriana y, siendo un poco más napoleónicos, creo que es necesario además, revisar tres generaciones atrás, porque aunque efectiva sea la gestión actual, si no se sana la raíz, se quedaría en puros méritos personales en cuanto a las acciones emprendidas, pero no se habría sanado el problema que en sí es lo que se quiere, dicho en otras palabras, la solución no está en la condena del “criminal”, sino en la enmienda de este, en sanar desde la raíz, y claro, eso requiere de un estudio minucioso y mucha paciencia.

Cuando se juzga una acción, se mira también la procedencia, es decir, se acogen datos a priori del actor, como son, el lugar de donde viene,  donde vivió, rodeados de quienes se crió, quienes son sus padres, en qué ambiente fueron creados esos padres, que programas televisivos veían tanto los padres como los niños, que tipo de música escuchan o escuchaban, en que centros educativos se formaron, que tipo de alimentación tuvieron, si sus padres son separados o viven juntos, si son profesionales o no, la calidad y calidez de la formación intelectual, si padecía de alguna enfermedad o no, si hubieron golpes por accidentes o maltrato físico o psicológico, su vinculación a determinados credos religiosos, a grupos sociales o políticos etc. Ya que todo esto influye. Pero en este análisis podemos observar que también hay involucrados chicos de familias conocidas, de personajes estimados por la sociedad, de hogares estables, con economías solventes, pero que al parecer, la sociedad de consumo influenciada primero por la pos modernidad seguido por el neoliberalismo, influye en el afán de aparecer antes que el ser, esto, visto en particular en los jóvenes de la década mencionada, hijos de padres nacidos a finales de los sesenta y todo el setenta.

En la década del setenta en especial es donde los signos religiosos comienzan a ser odiosos aun dentro del mismo Clero, por un mal entendido del Concilio Vaticano II. 

Los niños de esta época pasaron a ser los jóvenes de los ochenta, influenciados por la liberalidad, por el baile, las pandillas juveniles y los grupos de guerrilla, las series televisivas que influían directamente en estos, como lo fue el tiempo de Guillermo Dávila (Nacho Gamboa), o simplemente jóvenes influenciados por la década del nuevo milenio, con una influencia barbará de la degradación moral en el sistema político y social, en ese tiempo se escuchaba decir que “la corrupción viene desde las cúpulas” es entonces donde se aparece la diabólica filosofía de la nueva era, que priman los valores del tener antes que del ser, donde la felicidad está en la capacidad de adquisición y no en las buenas relaciones humanas, donde los principios éticos y morales no cuentan, sino solo lo que te produce cierto grado de placer y confort, allí se escucha el pensamiento que dice “para superar en la vida, no te sirve el ser bueno”; es en este tiempo, donde la vida humana aparece como un medio y no como el fin,  aparece el afán por el aborto con más fuerza que en otras épocas, la ley de la selva, la venganza, la utilización de propio cuerpo como mecanismo de placer y no como don de la divinidad, la inversión del propio sexo por la libre elección.

Todos estos vicios que aparecen con fuerza en nuestros días, son los que una corriente de pensamiento poderosa (económicamente hablando) nos ha logrado influir, destruyendo nuestros principales valores, como son la familia y los sistemas de educación, nos han hecho la lobotomía, nos han destruido la capacidad de pensar, y nos han incentivado a consumir.

Ahora se condena a los que deberían condenarnos por haberles dado menudo castigo sin merecer, ahora se está castigando el fruto de la historia. Es de saber que lo que se siembra se cosecha, que ahora estamos frente a un gran número de padres que no fueron formados, que nadie los instruyó para ser padres o madres, que pierden autoridad moral frente a sus hijos y lo que se les escucha como lección de vida, son solo afirmaciones de una vida sin horizonte fijo.

En estas épocas los jóvenes abandonaron el colegio para dedicarse a la calle, y muchos que abandonaron las calles se refugiaron en las bananeras o en alguna labor agrícola. En las ciudades con mayor capacidad económica, los jóvenes se dedicaron a las fabricas al puerto marítimo y las aduanas, a las faenas de pesca esporádicas, a las camaroneras, otros se dedicaron a los negocios, en el mercado informal, unos pocos han logrado emigrar y muy pocos tienen una carrera artesanal, profesional o algún logro académico. 

No es de olvidar la gran ayuda que prestaron los colegios nocturnos que existían con gran número de estudiantes, trabajadores casi todos, padres y madres jóvenes que no tenían espacios en la educación matutina o vespertina. 

Es la generación de las madres soleteras, y de padres con menos sueldos y mayores responsabilidades paternales en varias casas y a posteriori, la violencia intrafamiliar, es ese tiempo el que nos castiga ahora.

Y sin hacer una apología del crimen, creo que, aún más, los garantes de justicia deben acudir a la sana crítica, y las instituciones de gobierno ser más atentas para contrarrestar este efecto malo que ha producido una etapa de la historia, que a partir de la revolución industrial, el crecimiento desmedido de las ciudades ha sido imparable, debido a la inmigración y emigración, las ciudades aún siguen siendo el centro de la atención de los que viven en el campo, y las grandes ciudades para los que viven en las pequeñas, esto ha generado condiciones de vida desiguales, debido a una inversión de costumbres y, la falta de oportunidades para un empleo digno degenera en violencia. A esto se agrega el cambio de moneda generador de expectativas migratorias, desde entonces la violencia de los países vecinos nos es común.

No nos hagamos ciegos ni sordos, todos estamos involucrados. Mucho trabajo tienen ahora los Sociólogos, Filósofos, Antropólogos, Historiadores, Profesores, Clérigos, Pastores, Psicólogos y juristas, y no se diga las instituciones de gobierno, que deben apuntar más que a la represión a formular leyes en pro del rescate de estas personas cuya perdida es costosa al estado, porque más gana el estado teniendo gente preparada y en condiciones de producir, que manteniendo a individuos, que luego no producen nada y le son costosos y cuyos hijos seguirán la línea generativa de sus padres.

Apelo a la sensibilidad humana, para que se mire a nuestros hermanos de nación sin odio y con unas propuestas claras, que lleven al rescate y no a la pérdida de más gentes que podrían producir. Claro está, que muchos hemos sido víctima de esta ola de violencia, ya de manera física o moral, comprendo que esto no hay quien lo aguante, pero así mismo, no podemos condenar el mal, sin mirar su procedencia y lo que es peor, condenarlo sin tener un sensato plan de rehabilitación para estas personas, porque el fruto de estas represiones, será peor.

Y frente a todo esto,  lo peor que podemos hacer, es no hacer nada, pero más perverso aun, es no permitir que otros hagan. Yo ya he abierto el debate. Y que cada uno haga su mea culpa y ponga  lo que le toca.

CONTROL DELICTIVO.
El tema de la delincuencia no podemos limitarlo al control en las calles, es necesario abrir procesos que cada vez más nos lleven a un conocimiento expreso de las causas que lo originaron.

Es de comprender que para que exista un “delincuente” se tiene que pasar por varias etapas, desde la maternidad, en la forma de concepción y el desarrollo del feto y los estímulos que recibió.

Es urgente el control de la natalidad, no en una mera propaganda del “condón” o la “píldora”, campañas sucias en las que personas inescrupulosas y faltas de sentido común involucran a los niños matándoles así la inocencia. Pseudos educadores y educadoras de la sexualidad, que más parecen representantes de ventas de los fabricantes del condón, limitando la sexualidad a mera dinámica de placer.

Se trata de evitar que las mujeres embarazadas sufran maltratos y que los neonatos tengan un seguro, de modo que ningún niño padezca de enfermedades y que en sus hogares nunca vean a sus padres sufrir porque no tienen como curar sus dolencias. Invertir en los niños es sembrar el futuro y el progreso de nuestro pueblo.

La otra parte tiene que ver con la formación de los padres y madres de familia, a quienes Dios, o la vida, (para hacerme entender un poco) los ha llamado a una misión, la de guiar a estos niños por el camino correcto, y si bien en este punto una gran mayoría de personas se han involucrado en la paternidad sin tener la menor idea de cómo guiar a estos pequeños seres de luz, que vienen con una misión específica: a dar luz donde no la hay, pero al igual que los focos, si no tienen un trasmisor de energía eléctrica, no serán capaces de dar claridad, así tengamos miles de focos, no darán claridad si no les trasmitimos energía positiva.

La educación escolar debe ser más exigente, no por la acumulación de tareas, sino por las políticas de integración de la familia en el proceso escolar. Que los padres no sean meros observadores o vigilantes de los maestros, sino que se den cuenta que la sociedad es cada vez más exigente, así lo expresa la constitución dogmatica “Gaudium et spes” (El gozo y la esperanza)  del Concilio Vaticano II  en el numero 31 “ La educación de los jóvenes concretamente, sea cual fuere su origen social, debe ser orientada de modo que forme hombres y mujeres que no solo sean personas cultas sino de fuerte personalidad como nuestros tiempos exigen cada vez más…Se puede legítimamente pensar que el porvenir pertenece a los que saben dar a las generaciones venideras razones para vivir y razones para esperar”.

Los espacios de sano esparcimiento son un punto a nuestro favor, pero si no tenemos control del tiempo y de las amistades podrían, ser un riesgo, la culpa no es del menor, sino del adulto que no lo instruyó ni lo controló.

La sobreprotección y el cumplirle todos sus caprichos, no son buenos síntomas de formación, al contrario cuando el menor descubre nuestra debilidad, entonces sí estamos perdidos.

Los chicos y chicas saben bien quien tiene la autoridad en la casa o a quien pueden engañar, por eso, las ordenes no deben ser individuales o por separados, los permisos y demás, deben darse en común acuerdo sin descubrir quién tiene la autoridad, la respuesta en todo caso sería así “Tu papá y Yo o Tu mamá y Yo hemos decidido que…” de tal forma ellos no podrán jugar con la autoridad.

Los grupos juveniles y asociaciones de adolescentes con fines buenos son un buen espacio para fortalecer su personalidad, involucrarlos en jornadas vacacionales, y llevarlos de vacaciones a conocer a otros familiares, acrecienta en ellos el espíritu de pertenencia a determinado grupo social.

Evitar las frecuentes fiestas en casa sobre todo si no hay un control en el consumo de alcohol y en el uso del tabaco o en el abuso del vocabulario, ayuda a que nuestros hijos crezcan en ambientes sanos y aprendan a sociabilizar de forma prudente y conserven para siempre el buen sentido de las fiestas y las reuniones sociales o familiares.

El sentido de la responsabilidad, el confiarle desde pequeños tareas que no excedan a sus límites de fuerzas físicas, ayudarles cuando no puedan hacer algo pero sin cargar con toda la tarea sabiendo que es tarea de él o ella.

Existen padres y madres, que les hacen las tareas a sus hijos para que salgan bien en la escuela o el colegio,  haciendo de sus hijos unos perfectos inútiles, buenos para nada. El sentido de responsabilidad va acompañado de la paternidad, en la que el padre lleva a su hijo durante las vacaciones a cumplir pequeñas tareas en su trabajo o custodiar algún capital, con cuyas ganancias el adquirirá lo que deseaba que le compren, esto hace que los chicos sean productivos.

Pudiera quedarme escribiendo y dictando pequeñas recetas, pero como las recetas son solo para los médicos, mi recomendación es que los padres de familia busquen ayuda cuanto antes, nunca se es demasiado viejo ni preparado para recibir ayuda de otros, eliminar la soberbia en los padres ayudaría a los hijos a ser más humildes y sencillos.

La mejor manera de frenar un mal es la prevención y la historia es una buena maestra,  quien no la conoce, repite los errores del pasado. Prevenir es siempre mejor que reprimir.

sábado, 25 de junio de 2011

DELINCUENCIA JUVENIL

Se tramita una ley en la Asamblea Nacional, en la que se propone el endurecimiento de penas para menores infractores, a tal punto que adquieran la misma responsabilidad que tienen los adultos en materia jurídica, esto debido a que, el número de jóvenes que delinquen van en alza y las penas y sanciones son en extremo deficientes.

Ahora bien, se aduce a que si los jóvenes tienen capacidad para sufragar, también tienen capacidad para hacerse responsable de los delitos que comenten, de tal manera que se los pueda juzgar con leyes proporcionadas al delito y de igual manera las penas impuestas en las sentencias.

Muchos llegan al absurdo de comparar a nuestro País con países extranjeros que son potencias económicas y en otros muchos aspectos sirven como referencia primordial.    

Lamentablemente, las personas que proponen esta ley, al parecer desconocen, que los jóvenes solo tiene ciertas capacidades pero eso no le da por sí mismas responsabilidades ulteriores, la razón es la siguiente:

Por el hecho de ser los jóvenes sujetos de cambios violentos a nivel fisiológico, (desarrollo) no es posible que ellos tengan control sobre la adrenalina que fluye por sus cuerpos.

Mal está comparar la capacidad de elegir a sus líderes con la capacidad de frenar algo que su misma inteligencia desconoce, esto dicho como persona adulta, que también vivió estos cambios y (sin tratar de generalizar) sabe lo difícil que es controlarse en esta etapa de la vida.

Esta capacidad de identificar a sus líderes y el fluir de la adrenalina, no los justifica de los delitos, por supuesto que no, solo que, visto desde el punto de vista de la ética y la moral, éstas personas no están en completo uso de sus facultades, ya que una fuerza natural ajena a sus conocimientos, les obliga a realizar cosas que sabemos los adultos, solo un joven puede realizar.

A esto se suma que la globalización a sometido a toda la gente en un ritmo de vida inconsciente de la realidad topográfica habitual, lo que lleva a descartar todo tipo de acercamiento a las raíces culturales por verlas como algo anticuado y de mal gusto, pues mejor es lo de fuera.

La gran cantidad de cine y televisión violenta, genera violencia, los jóvenes imitan todo lo que ven, quieren ser como esas personas que salen en el cine o la televisión, pensar en una ley para reprimir a los jóvenes, sería como haber olvidado quienes fuimos.

No estoy tratando de defender la delincuencia juvenil, pero sí creo que los padres y tutores deben ser más responsables de lo que hacen los menores que están a su cargo y bajo su responsabilidad, porque ellos callan cuando los ven con malas amistades o cuando ellos llevan cosas sin indicar las procedencias.

Saber que el amar a los hijos no significa darles todo, porque el día que no podamos darles a ellos lo que piden se volverán contra nosotros y comenzaran a faltarnos al respeto, a tomar lo de casa para venderlo fuera y lo último, a vivir una vida de espalda a los padres, sin ninguna autoridad que los gobierne.

El joven no siempre nace delincuente, en muchos de los casos responde a un patrón de vida aprehendido en el contexto de vida, otros tantos son víctimas de algún tipo de maltrato que afectó su psicología. Una minoría responde a las crisis económica causante de la marginación social, muy pocos son víctimas del racismo o de la ignorancia por falta de formación.

En algunos jóvenes convergen todos los males antes citados, lo cual los hacen peligrosos en extremo, aun así la ayuda gubernamental llega solo a una escasa minoría, y en número insignificante se puede contar a los que reciben ayuda de parte de instituciones no gubernamentales.

Creo que en lugar de estar pensando en endurecer las leyes y las penas contra los menores, deberían estar pensando cómo solucionar este problema que va en crecimiento y de nada le ha servido a ninguno de los otros países el endurecimiento de penas, ya se ha demostrado que esa no es la solución.

Los Estados Unidos de Norte América nos dan un ejemplo de cómo eliminar el alto índice delincuencial y eso se lo logra con acciones gubernamentales y sociales que tengan como prioridad la dignidad de la persona humana, dicho esto en resumen.

Con planes que miren al niño y al joven desde su naturaleza, enmarcados en un contexto de cambio social capaz de influenciar. Por lo que es de aprovechar las herramientas que nos permitan acercarnos a los jóvenes, en lugar de satanizar o sencillamente lanzar expresiones que denigren a los jóvenes y su actividad.

Seguramente se estará pensando en una solución inmediata, pero la solución inmediata no es la desaparición del infractor, sino el incluirlo en un sistema de producción, es decir que, es necesario dejar de llamar criminal al que delinque y tratarle como la sociedad nunca le trato, total ellos son el resultado de lo que somos como sociedad, ellos están allí para decirnos que es lo que nos pasa como familia, como líderes o como profesionales, allí está el hijo maltratado, el desempleado, el marginado, etc.

Ellos nos atacan porque necesitan defenderse de lo que la historia ha hecho con ellos y es a esta gente a la que hay que tratar de rescatar, no de desterrar.

Para comenzar, sabemos que no contamos con un sistema carcelario capaz de formar a un individuo, las cárceles son solo sitios de aislamiento social, pero nunca centros de rehabilitación social. Por eso creo que es necesario reconsiderar esta propuesta, y en lugar de ser un país que imita a otros en la represión de los jóvenes infractores, ser los abanderados de una metodología capaz de reinsertar a la sociedad a menores infractores.

El problema es que, siempre es más fácil echar la culpa a otros, pero qué difícil es pensar un poco más por el bien de nuestra sociedad. Claro, a quien le pagan para que haga leyes, de alguna manera tiene que justificar.

Reconozcamos que el problema de la delincuencia no radica en el delito, sino en las causas que lo originaron.  
   

domingo, 12 de junio de 2011

CRISIS MATRIMONIAL EN EL ECUADOR

El matrimonio  es una institución muy antigua, y naturalmente consiste en la unión de un varón con una mujer para entregar sus cuerpos y tener hijos. En el tiempo; y, de acuerdo con las culturas, el matrimonio fue adquiriendo ciertas formalidades que le daban el carácter de “requisito social” por el que las autoridades civiles le daban el voto de aprobación a dicha unión.

Como las sociedades civiles estaban plenamente ligadas a las devociones ancestrales, el matrimonio se lo vio desde el punto de vista teológico, en el que la pareja se unía y dicha unión debía ser aprobada por los dioses mediante un ritual. En muchas civilizaciones antiguas, éste matrimonio se lo podía repetir varias veces durante la vida. En armonía con esta corriente, el antiguo testamento aprueba el divorcio por un acto de infidelidad.

Con el cristianismo, el concepto de matrimonio cambia, y este se convierte en Sacramento (signo sagrado) por el que los cuerpos de los contrayentes se dan en mutuo consentimiento y reciben la bendición de Dios por medio de un representante de la iglesia, el mismo que actúa en nombre de la iglesia como mero testigo, ya que este sacramento es el único donde los contrayentes son los auténticos ministros. De esta manera se lo vivió durante todo el tiempo que duró el Imperio Romano y el Imperio Franco, por ser un sacramento, los contrayentes se unían para toda la vida.

A partir de la Revolución Francesa, el matrimonio cambia esta particularidad de unión perpetua y en muchos países y se convierte en unión civil. Otros adoptan el matrimonio civil como una ruptura con la jerarquía eclesiástica y de este modo, los ciudadanos civiles son quienes casan y separa a las parejas.

Con la llegada de la pos modernidad, no solo comienza una etapa de migración del compromiso matrimonial, sino que al mismo tiempo, en la época pos concilio (Vaticano II) por una mala interpretación del concilio, aparecen varios sacerdotes que decidieron dejar la vestimenta y las costumbres sacerdotales existentes y se hicieron a un lado esperando que los clérigos pronto puedan contraer matrimonio y es así, como en la época pos moderna toma fuerza esta corriente que anula todo compromiso perpetuo (matrimonio y celibato sacerdotal).

En épocas del neoliberalismo (nuevo liberalismo) las percepciones de la vida y del compromiso son cada vez menos exigentes, las jóvenes generaciones, se ven más atraídas a lo que les resulta fácil y llamativo, con la globalización y la gama de noticias de los famosos que se casan varias veces, se introduce en el pensamiento esta forma de vida, que niega todo afán de revalorizar lo que en esencia pertenece al componente social, que es la familia, “los jóvenes ya no se casan, se dan”, expresa un anónimo.

Con toda esta corriente de cosas, la consecuencia lógica que se sigue, es que cada vez a menos personas les guste el matrimonio y muchas otras decidan probarlo a ver qué pasa si gusta o no y luego el divorcio, a esto también ayuda la proliferación de grupos no católicos que apuestan a un matrimonio renovable y otros a aceptar el divorcio como un mandato de Dios expresado en la biblia.

En nuestro Ecuador, el tema del divorcio va en alza y las garantías para sostener una sociedad son cada vez menos favorables, ya que al anular el matrimonio como vínculo perpetuo, se arrastra la consecuencia de tener más divorcios y menos hogares completos, y esto no se lo podría llamar un acto de irresponsabilidad de parte de las parejas, sino una asimilación de lo que la misma sociedad  está haciendo con sus miembros.

Aun así, en todo comportamiento humano - social, se impone una forma nueva de pensamiento (corriente filosófica) que va delineando unas estructuras de pensamiento y por ende de comportamiento, que están en constante cambio, yendo siempre adelante.

Difícilmente se logrará tener un grupo de personas, pensando unificadamente en pro de una sociedad, ya que a ellos sólo los unen los intereses comunes y guardan cierta distancia en lo concerniente al pensamiento plural.

La crisis de los matrimonios aumenta con el liberalismo feminista, en sociedades conservadoras como la nuestra, en la que no es posible compaginar una conducta regulada por ideas poco concebidas de una liberación feminista vs un arraigado machismo, en el que el varón tiene la última palabra. Los puntos de vista son del todo inconciliables, solo capaces de coincidir en décadas posteriores, solución a la que muchos ya le estamos buscando una solución.

Tal y como van las cosas, la tendencia es a formar sociedades sin sociedades, que bien lo podríamos llamar, sociedades light por no contener todos los elementos necesarios que una sociedad normal los tendría.

En épocas posteriores, se apunta a formar sociedades que hasta este momento no son concebibles y resultan contradictorias con el modo de pensamiento (herencia generacional), el mismo que se contrapone con el pensamiento liberal implantado por el nihilismo global que introduce diariamente cientos de formas de concebir la vida.

La crisis aumenta cuando las personas que reciben la información, tienen escasa preparación filosófica social y creen que los sistemas de vida de países como los Estados Unidos y Europa pueden ser adaptables a nuestra sociedad.


viernes, 3 de junio de 2011

El problema del incremento de la delincuencia tiene los siguientes puntos a considerar


1.       No depende ni de policías, jueces ni de fiscales; depende de una nula formación permanente en los núcleos sociales, donde más urgencia de ella se tenga.
 2.       Por un lado la corrupción está en todas partes y por otra hay que considerar que los efectos del alma no los contrarrestan los medios materiales, por muy visibles que éstos parezcan, el alma responde a una faceta espiritual inconciliable con la faceta material.
 3.       Cuando las leyes son deficientes, y no me refiero aquí a la deficiencia de las penas, sino a que una ley por dura que parezca, podría dar pie a que se la pueda violar o sencillamente desviar de su verdadero sentido, es muy difícil que se cumplan los parámetros de ley establecidos, porque como se dice en derecho: hecha la ley hecha la trampa.
4.      Cuando la Fiscalía es la que manda sobre la Policía Judicial, lo que verdaderamente se cumple es la voluntad de los que mandan y no de la policía que hace su trabajo, punto a parte los jueces que reciben de los abogados toda la jurisprudencia para defender a sus clientes, y como lo he escrito anteriormente, si las leyes están mal hechas, qué puede hacer el Juez, ya que si él absuelve o condena a un acusado cuyo argumento legal le permite demostrar su inocencia, aunque la sociedad le condene, el juez tiene que absolverlo y la culpa ya no sería del juez sino de abogado de la parte acusadora, que no defendió a su cliente como debía.
 5.      En conclusión, cuando un detenido sale en libertad, no solo es culpa de los jueces o de la policía y fiscal, sino de la innecesaria tela de araña de leyes que tenemos, unas contradiciendo a otras que ya están establecidas. 
 6.     Un Código Penal que está en constante evolución, unos documentos de aplicación que tardan mucho más del tiempo establecido.
7.     Y es así como nos miden el pendejómetro, la Asamblea reforma las leyes y las publica en el Registro Oficial, pero la policía, ni los jueces, ni los fiscales pueden hacer nada, porque el documento de aplicación no existe hasta mucho después de su vigencia y cuando sale por fin el documento de aplicación, la ley está en proceso de reforma, y así <<in secula seculorum>>.
 8.       Así que, las motos está bonitas y son importantes, pero no son necesarias para terminar con la delincuencia.
 Las motos y todo el equipaje policial, son como un bonito vestido de quinceañera, que cubre muy bien las ruedas de la silla en la que se moviliza la señorita, por bonito que sea el vestido no cubre la realidad.
 La realidad es que nuestra sociedad está enferma y lo peor es que queremos curar el cáncer con fiestas, publicaciones en los medios y letreros

  

domingo, 29 de mayo de 2011

 Persona y Personalidad
La sociedad es un conjunto de personas ligadas entre sí, que mantiene objetivos comunes determinando la vida social y logrando así, que una sociedad sea distinta a otra, de esta manera también se ha logrado concebir, no solo las sociedades, sino también las categorías sociales.

Muchas sociedades sostienen un alto nivel de permisividad (sociedades liberales) y otras mantienen, menos aceptación de factores extraños restringiendo el acceso a cualquier forma de vida que no esté de acuerdo a la forma genérica de esta sociedad, (sociedades conservadoras).

Dentro de estas sociedades, existen miles de personas con caracteres distintos, difícil en muchos de los casos, de coincidir entre sí, en lo que a relación afectiva o filosóficas nos refeririamos, manteniendo la unidad solo en cuanto al interés social, llamado “bien común” pero manteniendo la distancia en el resto, por el bien de la misma sociedad.
Dentro de estas sociedades encontramos muy inmiscuida las llamadas sociedades feministas y machistas. Estas sociedades entre otras, son un componente esencial de las sociedades universales, representadas en los países y continentes.
Se ha dicho en reiteradas ocasiones, que la sociedad latinoamericana es machista por antonomasia,  cosa que contrasta con los hechos sucintados en el escenario global, donde actos de violencia contra la mujer, se registran a diario, incluso existen países europeos donde la mujer gana sueldos y salarios inferiores a los percibidos por los varones.
Todo esto nos dice que, en realidad, los latinoamericanos no somos machistas, sino más bien un tanto conservadores, y los europeos más liberales, esto explica porqué en Europa el tema relacionado con la prostitución y la homosexualidad, son tolerados de una manera peculiar, mientras que en Latinoamérica no se los concibe del todo.

Cuando una sociedad se convierte  en discriminatoria de los diferentes, es entonces, cuando eso que desprecian aparece con fuerza, es decir, por estadísticas se conoce que en muchos de los casos de homosexualidad; y, prostitución, aparece un porcentaje bastante elevado de violencia contra la personalidad de estas personas a quienes en su génesis no se les entendió el porqué de su forma de vida.

La persona y la personalidad son cosas diferentes pero muy complementarias. Por persona entendemos a un sujeto individual de naturaleza racional y por personalidad se entiende todo un conjunto de características que determinan el comportamiento. Estas características, no son netamente físicas, sino que están más ligadas al campo de las emociones.

La personalidad incide directamente en la identidad del sujeto, en este aspecto hay que tener en cuenta y, revisar que tan firme es la personalidad del niño, para asumir los diferentes aspectos de la vida que le circundan, y así es como los niños repiten lo que los adultos hacen en su presencia, y el resultado lo tenemos solo cuando la persona es adulta.

LOS HOMOSEXUALES
La sociedad, está compuesta por una infinidad de familias y es la sociedad la maestra más influyente en la educación de la personalidad de un individuo, de esta manera es como cada individuo responde con su personalidad al crecimiento o no de una sociedad, si la sociedad es positiva, sus hijos serán prósperos.

En los primeros años de vida de los niños, se aprecia un constante descubrimiento manifestados por su permanente asombro a cada evento que se realiza en su entorno. De esta manera los niños van aprendiendo lo que su medio familiar o social le muestra como norma de vida, que si bien, en un inicio no los entienden como tal, en su crecimiento, se va relacionando con otras personas que tiene vidas semejantes, con quienes se identifican y se desarrollan como personas, en determinadas  esferas sociales.

En las sociedades machistas, se tiende a menospreciar a los niños que actúan por fallos hormonales, con un comportamiento menos varonil, sin que el mismo niño piense en que este comportamiento es impropio de su género, pero es la aceptación y comprensión de estas personas donde se forma la personalidad, y se determina su identidad.

Para explicarme un poco y siendo más directo, existen familias y sociedades donde los fallos hormonales, son duramente cuestionados y burlados, etiquetando a la persona, que tiene este desliz como del otro equipo o de la vereda de en frente, etc. Se le recrimina su actuar, se le hace pasar el ridículo, se le menosprecia, se lo descalifica, hasta llegar a la violación, y, como resultado tenemos la presencia de un homosexual.

Pues bien, la homosexualidad no tiene que ver directamente con los fallos hormonales, sino con la educación y aceptación del sujeto que aparece como distinto en una sociedad, llámese esta; familia, barrio, escuela o cualquiera de los lugares donde la persona tiene un lugar para su crecimiento y desarrollo, porque científicamente, las alteraciones hormonales son incapaces de hacer que un sujeto, guste del mismo sexo, pero lo determinan en su forma de comportamiento, que nada tiene que ver el comportamiento menos varonil con la homosexualidad masculina.

En ocasiones, he escuchado decir que la homosexualidad es un factor de hormonas y eso no es certero ya que la científica ha realizado estudios y no existe en las hormonas esa capacidad para hacer de una persona genética y físicamente bien constituida un homosexual, se trata más bien de un comportamiento social, negado o admitido, es el resultado de lo que la misma sociedad genera en sus  miembros.

La científica determina que la persona es un compendio de cromosomas en los que se contiene toda la información genética, de ella depende directamente la sexualidad o identificación sexual, por lo que en nada tiene que ver el exceso de hormonas en la inclinación afectiva sexual.

Muchos también argumentan que la homosexualidad es un asunto de nacimiento, bueno eso está explicado por los fallos hormonales. Los juguetes que usan y las formas de comportamiento en los primeros años no determinan el sexo. pero ninguno de estos aspectos son un indicador de que haya nacido una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre, como muchos lo dicen para justificar.  .

Eso genéticamente es imposible, ya que el sexo no lo determinan las hormonas sino los cromosomas, es decir que cada persona necesita 23 pares de cromosoma y, para que exista un varón es necesario que existan 22 pares de cromosomas (autosomas), más un par (xy) que es el que identifica el sexo; en el caso de una mujer, necesita 22 pares (autosomas) y un par de cromosomas (xx) que es el femenino y hasta ahora, ningún resultado dice que, algún homosexual tenga los cromosomas alterados. Caso aparte los hermafroditas.

El tema de la homosexualidad, no es solo en el campo masculino, estudios demuestran que las mujeres están más propensas que los varones a ser homosexuales, pero las características de la mujer, no le permiten mostrar en su pubertad, lo que a un varón se le notaria desde los primeros años. Otro punto favorable a las mujeres es que su estructura natural le recuerda su capacidad para concebir, eso a muchas mujeres les ayuda a superar la crisis en los últimos años de la juventud, donde finalmente deciden enamorarse de un hombre, tener hijos y adoptar una vida de esposa y madre con naturalidad.

Un tema aparte en esto de la personalidad es el caso de las prostitutas y prostitutos.

LAS PROSTITUTAS
Se dice que la prostitución es una de las ocupaciones femeninas más antigua, ya que en toda la literatura universal, siempre se ha visto a mujeres que hacían de este oficio, incluso en la antigüedad se consideraba la actividad sexual como una donación a la divinidad y es así, como aparecen las prostitutas sagradas.

La “prostituta” es otro de los temas de nuestro estudio, la mujer aparece en la historia como la seductora del hombre, y bíblicamente la causante de que el varón perdiera los dones preternaturales, y apareciese el pecado original originante.

Pero la prostituta, también es otra víctima del estado social intolerante, ya que la mujer físicamente más dotada, es la más apetecida por las hormonas masculinas, y si el trato es amigable, las posibilidades de ser un objeto sexual, son más probables, si es que las condiciones socio afectivas de la mujer no están fortalecidas por una formación de calidez humana, afectivo emocional.

Las niñas  en su etapa de crecimiento y desarrollo, van dejando de lado su singular cuerpo de infante para adquirir otras formas, que aparecen como atractivo a los masculinos. Por lo que las miradas y el morbo se hacen presentes a cada paso que la adolescente da.

Los gestos y estimulaciones, dichas en un inicio como piropos, pueden ir tomando otro rumbo, y convertirse en acoso y persecución, hasta hacer de una señorita un objeto sexual de quien la pretenda. Las estimulaciones suelen venir en un inicio del interior de las familias, donde el trato del padre no es el más adecuado con la hija y el cariño se convierte pronto en estimulación y las adolescentes al no tener otra alternativa, buscan el rose masculino para sentirse amadas.

En otro escenario, el abuso de autoridad y la anulación de la mujer como persona, hace que esta también se incline por buscar compensaciones que le permitan desahogar sus aflicciones y de esta manera queda sumida en la esclavitud del sexo.

El trato de los adultos con las niñas casi siempre son un antecedente a estudiar frente al tema de la prostitución, los adultos son el principal referente que se tiene cuando aparecen estos caso, porque la prostituta tampoco nace, sino que al igual que los otros ejemplos, citados en artículos anteriores, también es víctima de una incomprensión de la sociedad; no comprenden por qué es cariñosa, o porque se acerca a alguien, es entonces donde el morbo se disfraza y la mujer pasa a ser considerada puro objeto sin utilidad.

APÉNDICE
En los dos ejemplos antes abordados, el tema de la tolerancia se hace presente, el acercarnos más a los niños y hablarles con claridad las cosas, puede ser un modo preventivo, desechar todo tipo de maltrato al menor y asumir la formación con calidez humana, sería un buen aporte a la sociedad.

En muchos de los casos, la conformación de la familia no les permite vivir con soltura, los conflictos familiares serán un eco a escuchar durante toda la vida de los infantes, adultos en potencia. En ocasiones muchos especialistas en temas relacionados a familias recomiendan y hasta exigen que la pareja se separe por el bien de los hijos. Aun así el tema de la persona y la personalidad es un tema a tratar de modo muy sutil, ya que el común de las personas mantiene una especial vinculación entre estos dos conceptos; entre temperamento y carácter, entre edad y madurez, entre titulo y conocimiento, etc.

Decodificar a las personas, sacarlas de su forma de concebir la realidad hasta aceptar que su juicio es equívoco y que tales acciones le traerán muy serias consecuencias, es un tema de finura en el trato, de un cuidado tenaz, requiere de mucha paciencia y de tener la capacidad para asumir el dolor por los daños causados.

Muchos que llegan a la consideración precisa, buscan desesperadamente ayuda, otros se refugian en religiones extrañas o credos cristianos tratando de encontrar cierta paz al alma. Escuchamos tantos predicadores dar testimonio de su vida “de oscuridad” y de cómo encontraron la luz a su vida, para eso hace falta que abandonemos la vieja forma de mirar las cosas y asumamos las nuevas, sin desestimar que, en el baúl de las cosas viejas, también existen muchas nuevas, solo hay que saberlas buscar.

Los juicios precipitados, las opiniones a favor o en contra, de nada nos favorece, porque las realidades no son opiniones favorables, a veces son temas de no quererlos tocar por lo duro que suelen ser con nosotros mismos, pero si lo que pretendemos es el bien  propio o ajeno, la simple opinión suele ser muy perjudicial, si no se la hace con base profesional.

Nadie es capaz de introducirse en el alma de las personas, por más que ésta nos abra las puertas de ella para que entremos, conocer el porqué de los defectos sociales, encierra una historia en cada rincón de nuestra sociedad, buscar la nobleza en quien toda su vida ha sido pura amargura, es sembrar en el desierto, regarás la siembra durante el día, pero mientras duermes, la tormenta de arena la cubrirá.

En dichos del Gran Maestro “no lances lo santo a los perros, ni tires las perlas a los cerdos, para que estos aplastándolas no las lancen contra vosotros mismos y os hieran” y por otro lado también dijo “No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados, perdonad y seréis perdonado… dad una medida justa, remecida, rebosante y apretada porque con la misma medida que midas seréis medido” (Jesucristo)

jueves, 26 de mayo de 2011

filosofando

A veces quiero saber si todas las cosas son como aparecen, ¿porque si no son como aparecen entonces qué son? Si los conceptos muestran la realidad de las cosas y son los conceptos los que las identifican como tal, pero si no son eso… ¿entonces qué son? Muchos dirán ¡no todas las cosas son lo que parecen! ¡ni todas las cosas aparecen como son! Y nuevamente pregunto ¿entonces… Qué son?