viernes, 7 de enero de 2022
MI GENTE QUE NO ESTÁ
Cómo se va la gente del antiguo barrio.
Cómo pasar por sus casas sin sentir nostalgia
Cómo reír al viento en el antiguo barrio.
Por dónde quiera que miro alguien ya no está.
Mis amigos de infancia, gente que saludamos viejos respetados, y las putas de la esquina ya tampoco están.
Ha llegado el momento de hacer maletas y esperar el vuelo, sin prisas pero tenaz, sabiendo que de algún modo u otro ese vuelo llegará.
Ya no es el tren de la felicidad lo que hay que esperar, es el vuelo al más allá, esa realidad inaudita, que aunque a muchos aterra, resulta ser lo único seguro que todos los mortales tenemos.
La lista de amigos y seres queridos es infinita, dicen que quien muere deja un espacio, yo digo que quién muere es porque ya en esta vida no tenía espacio.
Hoy se va uno, mañana el otro y pasado quien sabe si lo contarás tu o te incluirán a ti en la larga alista de los que ya no están.
Ya no es rareza que alguien se vaya, rareza será dentro de poco encontrar aún viejo amigo y preguntarse ambos ¡Pensé que ya habías muerto! Pero que bien estás.
Raro, muy pero muy raro.
sábado, 1 de enero de 2022
Diálogos infructuosos
Me parece de lo más repugnante, escuchar o leer diálogos de filósofos que traten sobre moral individual y ancestros primates,
¿No se enteran que la filosofía no se detiene, sino que se adelanta?
¿No se enteran que la filosofía no se detiene, sino que se adelanta?
miércoles, 29 de diciembre de 2021
miércoles, 27 de octubre de 2021
CONTEXTO POLÍTICO
Por: Luis Litardo
No hay que hacerse líos, en política hay para todos los gustos, lo único defectuoso es que se insulte y se ofenda la dignidad de las personas, cuando unos por formación y otros por la afición se inclinan hacia alguna ideologia politica que mientras exista el respeto a las diferencia ideológicas y cada uno se encargue de engrosar sus filas en el proselitismo políticos no hay problema, pero cuando se insulta se agrede y se difama, entonces allí el respeto se fue y no cabe consideración alguna.
Yo en particular soy de tinte nacionalista, y dentro de las tesis y progreso de las tendencias me inclino a la izquierda, porque las líneas de acción política son las que más se aproximan a los intereses del pueblo, al contrario de las políticas de derecha, que se centra en la superioridad del capital financiero como mecanismo de progreso.
El tema en el fondo no es político partidista, el tema es netamente atropológico, dado la formación académica deficiente que los pueblos de Sur America recibimos, y la propaganda de los medios que muestran una sociedad del confort, cómo meta de vida, eso genera migraciones a los países desarrollados o en vías de desarrollo y genera una forma de concebir la realidad desde una visión parcial de los medios y oportunidades económicas para la obtención de mejores productos de acuerdo a la oferta y así tenemos que, una clase social se imponga contra otra, sin que entre ambas exista marcada diferencia (síndrome de doña Florinda)
Por ejemplo, el que tiene un bien de la oferta se cree superior al que no la tiene, aunque la demanda del bien solo sea un "ente de razón".
La crisis existencial se agudiza más aún, cuando en los cinturones de miseria, las periferias populares o también llamados barrios marginales, ven en la delincuencia organizada un modelo a seguir, todo debido a la oferta, es decir muchos de ellos abandonan los estudios por una vida que el cine y la televisión les presentó como más rápida para alcanzar grandes cosas. Así inicia la escuela delincuencial, en dónde los grandes de la mafia buscan a jóvenes avezados en conductas no delictivas o en delitos menores, a quienes se les va confiando misiones cada vez de más riezgo hasta que se convierten en líderes de pequeñas pandillas territoriales subsidiarias de las grandes organizaciones delictivas.
¿Dónde entra la izquierda y la derecha política en esto?
Precisamente aquí es fundamental entrar en el análisis, no de nombres ni de partidos, sino de la corriente de pensamiento político.
Mientras que la derecha mira a aceptar el capital de las grandes corporaciones, la izquierda mediante políticas basadas en la solidaridad y subsidiariedad, busca fortalecer el progreso en las clases populares, usando el principio de equidad en lo subsidiario (lo subsidiario se centra en el principio de oportunidad) y la igualdad de derechos (que los derechos afecten a todos)
Cuando no se logra entender estas cosas, el nivel de debate es muy pobre, y la violencia manifiesta en el lenguaje vulgar, las injurias y calumnias entre uno y otro crean un clima de tensión en el escenario de la participación democrática, dónde solo deben ganar las líneas ideológicas y no líderes súper humanos.
¿En qué momento se concilian las dos tendencias?
La historia está llena de estos eventos que nos pueden dar muchas luces,
El caso de Francia, que luego de la revolución, le sigue una contra revolución y una puesta en marcha de estudio y profundización de sus raíces antropológicas y luego, se dan cuenta que no era posible mantenerse en esa posición, ya que sus características como nación no les daba para mantenerse así producto de eso vuelven los emperadores napoleónicos.
Inglaterra tuvo una similar puesta en marcha y luego de la "crisis de la patatas" y también de la caída de la industria del carbón, similar suerte corre la Alemania de los Kaiser, hasta la segunda guerra mundial.
Europa adel este corre con una suerte distinta ya que los postulados, socialista y las tesis de Karl Marx que en su principio fueron pensadas para Inglaterra y Alemania, pero aplicadas indebidamente en la Rusia Zarista, dónde no había industria (Clase obrera) sino Proletariado (trabajadores de la tierra, que dependía de su prole para vivir).
Explicados estás consideraciones, la lucha entre: la "izquierda" Marxista Revolucionaria y la "derecha" mercantilista, solo está en ciertos aficionados a ambas tendencias dejando a un lado a quienes miran el escenario político lejos de esas posturas y casi sin identidad o más bien lejos de identificarse con sistemas que por sus misma puesta en escena o aplicación no resultan atrayentes en el contexto de la filosofía política actual, por lo que el pueblo en si, se ve atraído por lo nuevo(rostros y formas), lo de apariencia limpia (en el fondo y la forma), lo llamativo (en en lo publicitario).
En el contexto latinoamericano, hay que entender que esa ferocidad entre las tendencias, se da por compromisos mal cumplidos, por metas no alcanzadas y por una revancha. Todo eso muy lejos de que la política en sí misma este mirando en la solución del conflicto social y el interés de un pueblo.
Los votantes, solo toman postura por el efecto de la propaganda mas no en si mismo por la propuesta, la sicología de los colores, la estrategia de mercado y la demagogia es lo que en si atrae al electorado que muy tarde seda cuenta que su voto por tal o cuál candidato fue un voto en contra de sus intereses.
De esta manera es que el conflicto entre la Izquierda revolucionaria y la derecha mercantilista, solo pasa por la subjetividad de quienes se sienten aún atraídos por estás corrientes de ideología politica lejos del contexto latinoamericano de cambio, que es dónde las dos corrientes deben desembocar como los grandes ríos en el mar, para al igual que estados Unidos, Europa y Asia, crear un bloque sólido que nos permita competir y negociar entre iguales, sin entrar en el entreguismo de los recursos de tal manera que los ciudadanos puedan tener sueldos y salarios de dignidad y crear esa sociedad del confort, sostenida desde la solidaridad y la subsidiariedad como la tienen estos bloques y sus naciones.
No hay que hacerse líos, en política hay para todos los gustos, lo único defectuoso es que se insulte y se ofenda la dignidad de las personas, cuando unos por formación y otros por la afición se inclinan hacia alguna ideologia politica que mientras exista el respeto a las diferencia ideológicas y cada uno se encargue de engrosar sus filas en el proselitismo políticos no hay problema, pero cuando se insulta se agrede y se difama, entonces allí el respeto se fue y no cabe consideración alguna.
Yo en particular soy de tinte nacionalista, y dentro de las tesis y progreso de las tendencias me inclino a la izquierda, porque las líneas de acción política son las que más se aproximan a los intereses del pueblo, al contrario de las políticas de derecha, que se centra en la superioridad del capital financiero como mecanismo de progreso.
El tema en el fondo no es político partidista, el tema es netamente atropológico, dado la formación académica deficiente que los pueblos de Sur America recibimos, y la propaganda de los medios que muestran una sociedad del confort, cómo meta de vida, eso genera migraciones a los países desarrollados o en vías de desarrollo y genera una forma de concebir la realidad desde una visión parcial de los medios y oportunidades económicas para la obtención de mejores productos de acuerdo a la oferta y así tenemos que, una clase social se imponga contra otra, sin que entre ambas exista marcada diferencia (síndrome de doña Florinda)
Por ejemplo, el que tiene un bien de la oferta se cree superior al que no la tiene, aunque la demanda del bien solo sea un "ente de razón".
La crisis existencial se agudiza más aún, cuando en los cinturones de miseria, las periferias populares o también llamados barrios marginales, ven en la delincuencia organizada un modelo a seguir, todo debido a la oferta, es decir muchos de ellos abandonan los estudios por una vida que el cine y la televisión les presentó como más rápida para alcanzar grandes cosas. Así inicia la escuela delincuencial, en dónde los grandes de la mafia buscan a jóvenes avezados en conductas no delictivas o en delitos menores, a quienes se les va confiando misiones cada vez de más riezgo hasta que se convierten en líderes de pequeñas pandillas territoriales subsidiarias de las grandes organizaciones delictivas.
¿Dónde entra la izquierda y la derecha política en esto?
Precisamente aquí es fundamental entrar en el análisis, no de nombres ni de partidos, sino de la corriente de pensamiento político.
Mientras que la derecha mira a aceptar el capital de las grandes corporaciones, la izquierda mediante políticas basadas en la solidaridad y subsidiariedad, busca fortalecer el progreso en las clases populares, usando el principio de equidad en lo subsidiario (lo subsidiario se centra en el principio de oportunidad) y la igualdad de derechos (que los derechos afecten a todos)
Cuando no se logra entender estas cosas, el nivel de debate es muy pobre, y la violencia manifiesta en el lenguaje vulgar, las injurias y calumnias entre uno y otro crean un clima de tensión en el escenario de la participación democrática, dónde solo deben ganar las líneas ideológicas y no líderes súper humanos.
¿En qué momento se concilian las dos tendencias?
La historia está llena de estos eventos que nos pueden dar muchas luces,
El caso de Francia, que luego de la revolución, le sigue una contra revolución y una puesta en marcha de estudio y profundización de sus raíces antropológicas y luego, se dan cuenta que no era posible mantenerse en esa posición, ya que sus características como nación no les daba para mantenerse así producto de eso vuelven los emperadores napoleónicos.
Inglaterra tuvo una similar puesta en marcha y luego de la "crisis de la patatas" y también de la caída de la industria del carbón, similar suerte corre la Alemania de los Kaiser, hasta la segunda guerra mundial.
Europa adel este corre con una suerte distinta ya que los postulados, socialista y las tesis de Karl Marx que en su principio fueron pensadas para Inglaterra y Alemania, pero aplicadas indebidamente en la Rusia Zarista, dónde no había industria (Clase obrera) sino Proletariado (trabajadores de la tierra, que dependía de su prole para vivir).
Explicados estás consideraciones, la lucha entre: la "izquierda" Marxista Revolucionaria y la "derecha" mercantilista, solo está en ciertos aficionados a ambas tendencias dejando a un lado a quienes miran el escenario político lejos de esas posturas y casi sin identidad o más bien lejos de identificarse con sistemas que por sus misma puesta en escena o aplicación no resultan atrayentes en el contexto de la filosofía política actual, por lo que el pueblo en si, se ve atraído por lo nuevo(rostros y formas), lo de apariencia limpia (en el fondo y la forma), lo llamativo (en en lo publicitario).
En el contexto latinoamericano, hay que entender que esa ferocidad entre las tendencias, se da por compromisos mal cumplidos, por metas no alcanzadas y por una revancha. Todo eso muy lejos de que la política en sí misma este mirando en la solución del conflicto social y el interés de un pueblo.
Los votantes, solo toman postura por el efecto de la propaganda mas no en si mismo por la propuesta, la sicología de los colores, la estrategia de mercado y la demagogia es lo que en si atrae al electorado que muy tarde seda cuenta que su voto por tal o cuál candidato fue un voto en contra de sus intereses.
De esta manera es que el conflicto entre la Izquierda revolucionaria y la derecha mercantilista, solo pasa por la subjetividad de quienes se sienten aún atraídos por estás corrientes de ideología politica lejos del contexto latinoamericano de cambio, que es dónde las dos corrientes deben desembocar como los grandes ríos en el mar, para al igual que estados Unidos, Europa y Asia, crear un bloque sólido que nos permita competir y negociar entre iguales, sin entrar en el entreguismo de los recursos de tal manera que los ciudadanos puedan tener sueldos y salarios de dignidad y crear esa sociedad del confort, sostenida desde la solidaridad y la subsidiariedad como la tienen estos bloques y sus naciones.
viernes, 22 de octubre de 2021
EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS
EL PROGRESO DE LOS PUEBLOS
El progreso de los pueblos no tiene que ver con la acumulación de dinero, bienes o mercancía, tiene que ver con esto: Con un estado subsidiario y una sociedad solidaria.
Si el Estado no libera de impuestos a los más pobres, si no subsidia los productos de consumo masivo, si no da oportunidades a las jóvenes generaciones y el que más tiene no está en capacidad de compartir con el que menos tiene, seremos siempre, una sociedad destinada al fracaso.
lunes, 6 de septiembre de 2021
LA INJUSTICIA GENERA INJUSTICIA
Por: Luis Litardo
No voy a entrar en polémicas con la prensa, pero han caído en donde no debieron caer, han llegado a estigmatizar a los barrios marginales a tal punto de considerar que todos los que viven en tal o cual localidad son delincuentes. No dejan pasó a la presunción de inocencia y pugnan porque se condene a todos los que la policía agarra en dichas zonas.
Cierta ocasión se detuvo a un menor de edad, por el solo hecho de ir al negocio de su abuelo a cumplir con un encargo de su mamá, sin que se le encontrará nada y sin que el chico sea ni siquiera de andar con juntas callejeras.
Se detuvo al que hizo un alto para saludar a un amigo mientras pasaba por el lugar, sin que sospechara que allí, en ese lugar, se iba a dar una redada policial.
Se detuvo a la mujer que viajaba junto al que llevaba la maleta con droga, sin que está sea nada del pasajero que estaba en la butaca adjunta.
Se detuvo al chófer que le pidieron que traslade un vehículo, sin siquiera sospechar que el vehículo era una caleta rodante.
Se allanó una casa porque una vecina lo denunció diciendo que allí había droga, allanaron no encontraron nada y de paso no hicieron nada contra quien dio la falsa denuncia.
Se detuvo al profesional que salió desde tempranas hora a su trabajo, solo porque alguien se confundió y estuvo muchos días preso, demostrando su inocencia sin que jamás le hayan podido demostrar su responsabilidad penal.
Se detuvo a la ama de casa con su vástago, porque vestía igual que la que andaba con un grupo delictivo.
Nadie está exento de un error policial y al parecer debe de pasarle en carne propia a quienes acusan a personas de delincuentes, a quienes hacen sentencia social, a quienes estigmatizan los barrios pobres para que aprendan a que no por vivir en un barrio pobre, estar junto a alguien, vestir alguna ropa o tener cierta similitud física, ya te constituye en delincuente.
El derecho a la presunción de inocecia es un derecho que nos afecta a todos, porque nadie está libre de ser el próximo aprendido por la policía y luego salir su foto en los titulares del medio o en redes sociales.
El derecho al buen nombre, la honra, la presunción de inocencia debe ser respetado.
Hoy serán desconocidos pero sepan, que el juicio injusto imprime sentencia contra quien lo aprueba, que podrías no pagarla tú, pero si algún ser querido, la vida se encargá de poner en ese mismo lugar a ti o a tus seres queridos.
El derecho a la defensa, no debe estar condicionado por la comoción social que genera la noticia infundada y replicada.
Fiscales que acusan sin pruebas y contra derecho, jueces que condenan por la misma razón aún a sabiendas que a quien acusan y condenan es inocente o que la ley se la está aplicando de modo incorrecto. A esto hay que agregarle, la coima y la corrupción en el sistema de justicia. Juicios retrasados o sentencias apresuradas, eso también reciente a la sociedad.
Y ese obrar nos trae como resultado de lo que tenemos, una sociedad que clama justicia, porque aplaudir los juicios injustos reciente a la sociedad y esta se revierte en nuestra contra.
Algunos le llaman Karma, ley de atracción, causa y efecto, acto y potencia, recompensa, ley del talión, etc.
Si queremos una sociedad justa, comencemos practicando la justicia, sino, esta se revierte contra los que aprueban los juicios injustos, la estigmatización social, la penalización de la pobreza y toda clase de acusación y condenas que se hagan contra las personas buenas, contra la norma expresa y contra la misma justicia social, reciente a la sociedad y la hace injusta y criminal.
Una sociedad injusta genera injusticia, ya ven como estamos, pero aún así nos reímos y aplaudimos porque se condenan a inocentes.
Aún así seguimos pensando que el ser pobre es sinónimo de ser delincuente, aún así vamos destilando odio contra quienes no piensan o no son como nosotros nos imaginamos que deberían pensar o ser.
Muchos se atreven incluso a ponerse como ejemplo de honradez cuando saben bien que no lo son.
Nuestra sociedad clama justicia pero nadie la escucha y al contrario creen que obrando la injusticia se obtendrá justicia, como si la piedra fuera pan.
Uno de los grandes maestros (Jesucristo) decía muy acertadamente : "Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá"
(Lucas 6:38)
Si obras la injusticia, no esperes la justicia.
No voy a entrar en polémicas con la prensa, pero han caído en donde no debieron caer, han llegado a estigmatizar a los barrios marginales a tal punto de considerar que todos los que viven en tal o cual localidad son delincuentes. No dejan pasó a la presunción de inocencia y pugnan porque se condene a todos los que la policía agarra en dichas zonas.
Cierta ocasión se detuvo a un menor de edad, por el solo hecho de ir al negocio de su abuelo a cumplir con un encargo de su mamá, sin que se le encontrará nada y sin que el chico sea ni siquiera de andar con juntas callejeras.
Se detuvo al que hizo un alto para saludar a un amigo mientras pasaba por el lugar, sin que sospechara que allí, en ese lugar, se iba a dar una redada policial.
Se detuvo a la mujer que viajaba junto al que llevaba la maleta con droga, sin que está sea nada del pasajero que estaba en la butaca adjunta.
Se detuvo al chófer que le pidieron que traslade un vehículo, sin siquiera sospechar que el vehículo era una caleta rodante.
Se allanó una casa porque una vecina lo denunció diciendo que allí había droga, allanaron no encontraron nada y de paso no hicieron nada contra quien dio la falsa denuncia.
Se detuvo al profesional que salió desde tempranas hora a su trabajo, solo porque alguien se confundió y estuvo muchos días preso, demostrando su inocencia sin que jamás le hayan podido demostrar su responsabilidad penal.
Se detuvo a la ama de casa con su vástago, porque vestía igual que la que andaba con un grupo delictivo.
Nadie está exento de un error policial y al parecer debe de pasarle en carne propia a quienes acusan a personas de delincuentes, a quienes hacen sentencia social, a quienes estigmatizan los barrios pobres para que aprendan a que no por vivir en un barrio pobre, estar junto a alguien, vestir alguna ropa o tener cierta similitud física, ya te constituye en delincuente.
El derecho a la presunción de inocecia es un derecho que nos afecta a todos, porque nadie está libre de ser el próximo aprendido por la policía y luego salir su foto en los titulares del medio o en redes sociales.
El derecho al buen nombre, la honra, la presunción de inocencia debe ser respetado.
Hoy serán desconocidos pero sepan, que el juicio injusto imprime sentencia contra quien lo aprueba, que podrías no pagarla tú, pero si algún ser querido, la vida se encargá de poner en ese mismo lugar a ti o a tus seres queridos.
El derecho a la defensa, no debe estar condicionado por la comoción social que genera la noticia infundada y replicada.
Fiscales que acusan sin pruebas y contra derecho, jueces que condenan por la misma razón aún a sabiendas que a quien acusan y condenan es inocente o que la ley se la está aplicando de modo incorrecto. A esto hay que agregarle, la coima y la corrupción en el sistema de justicia. Juicios retrasados o sentencias apresuradas, eso también reciente a la sociedad.
Y ese obrar nos trae como resultado de lo que tenemos, una sociedad que clama justicia, porque aplaudir los juicios injustos reciente a la sociedad y esta se revierte en nuestra contra.
Algunos le llaman Karma, ley de atracción, causa y efecto, acto y potencia, recompensa, ley del talión, etc.
Si queremos una sociedad justa, comencemos practicando la justicia, sino, esta se revierte contra los que aprueban los juicios injustos, la estigmatización social, la penalización de la pobreza y toda clase de acusación y condenas que se hagan contra las personas buenas, contra la norma expresa y contra la misma justicia social, reciente a la sociedad y la hace injusta y criminal.
Una sociedad injusta genera injusticia, ya ven como estamos, pero aún así nos reímos y aplaudimos porque se condenan a inocentes.
Aún así seguimos pensando que el ser pobre es sinónimo de ser delincuente, aún así vamos destilando odio contra quienes no piensan o no son como nosotros nos imaginamos que deberían pensar o ser.
Muchos se atreven incluso a ponerse como ejemplo de honradez cuando saben bien que no lo son.
Nuestra sociedad clama justicia pero nadie la escucha y al contrario creen que obrando la injusticia se obtendrá justicia, como si la piedra fuera pan.
Uno de los grandes maestros (Jesucristo) decía muy acertadamente : "Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá"
(Lucas 6:38)
Si obras la injusticia, no esperes la justicia.
lunes, 2 de agosto de 2021
SER REVOLUCIONARIO/A
Por Luis Litardo
No basta sólo decir Yo soy de izquierda.
No basta con gritar ¡Viva la revolución!
No basta con saberse cánticos y consignas.
Hace falta, mucho más...
Hace falta, pensar en los desposeídos, hace falta pensar en la formación permanente.
Hace falta, pensar en liderar procesos.
Hace falta, saber que los cargos dirigenciales no son eternos.
Hace falta, predisponer el proceso para los relevos generacionales.
Hace falta, entender que las bases son el fin y no el medio.
Hace falta, saber qué es justicia social, justicia distributiva, solidaridad y subsidiaridad y practicarlas a diario.
Y sobre todo, y muy necesario, ser revolucionario/a implica revolución en su propio ser, percibir esa necesidad de estar inconforme y alzar su voz de protesta sin miedo, primero ante la dirigencia del movimiento o partido, en defensas de sus compañeros, para así perder el miedo de reclamar y alzar la vos fuerte, firme y determinate ante cualquiera que intente atropellar al pueblo.
Esque ser revolucionario requiere tener vida propia, con libertad, pero con mucha dignidad.
Luis Litardo.
No basta sólo decir Yo soy de izquierda.
No basta con gritar ¡Viva la revolución!
No basta con saberse cánticos y consignas.
Hace falta, mucho más...
Hace falta, pensar en los desposeídos, hace falta pensar en la formación permanente.
Hace falta, pensar en liderar procesos.
Hace falta, saber que los cargos dirigenciales no son eternos.
Hace falta, predisponer el proceso para los relevos generacionales.
Hace falta, entender que las bases son el fin y no el medio.
Hace falta, saber qué es justicia social, justicia distributiva, solidaridad y subsidiaridad y practicarlas a diario.
Y sobre todo, y muy necesario, ser revolucionario/a implica revolución en su propio ser, percibir esa necesidad de estar inconforme y alzar su voz de protesta sin miedo, primero ante la dirigencia del movimiento o partido, en defensas de sus compañeros, para así perder el miedo de reclamar y alzar la vos fuerte, firme y determinate ante cualquiera que intente atropellar al pueblo.
Esque ser revolucionario requiere tener vida propia, con libertad, pero con mucha dignidad.
Luis Litardo.
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