viernes, 4 de noviembre de 2016

LA GRAN VÍA



Por Luis Litardo


Así es como se conoce a una de las avenidas más concurridas de la Capital Española, la gran Madrid, construida a principios del siglo XX y llevada a su perfeccionamiento desde entonces, siempre dándole un estilo contemporáneo para estar a la vanguardia.

A lo largo de la historia muchas ciudades importantes en el mundo, han puesto como proyecto macro la ampliación y remodelación de avenidas que le proporcionarían a estas ciudades ese espacio de concurrencia y de fácil movilidad. Estas avenidas a más de favorecer al comercio, también sirven como centros de esparcimiento y encuentro
En Ecuador tenemos la imagen de dos grandes avenidas, quizá no como la quinta avenida en New York, y; la gran vía en Madrid, pero sí, de gran concurrencia, avenidas como la Río Amazonas en Quito y la Nueve de Octubre en Guayaquil, por tomar dos ejemplos caseros de lo que podría llegar a ser esta nuestra “Gran vía”.

El problema se suscita a la hora de unificar su nombre, ya que la “Gran vía” de nuestro Babahoyo, cuenta con más de cuatro nombres: Vía Flores, Avenida Universitaria, 6 de Octubre, 5 de Junio, Ponce Luque y finalmente vía  E-25, en los escasos 6.km de longitud, cosa que a cualquier foráneo le marearía un poco al transitar por esta vía y saber que sin haber salido de ella ya no está en la misma avenida. Cosa que a decir verdad la considero de lo más absurdo en nuestra ciudad.
Esperemos que con los años se vea el fruto de lo que se está haciendo.  Nuestra ciudad debe crecer, y esto no significa solo en lo demográfico. Debe crecer como ciudad.- Debe estar a la vanguardia como tantas ciudades en el mundo. La arquitectura de nuestra ciudad crece y el toque de ciudad nueva aparece. La regeneración de las vías produce que nuestra gente se anime a seguir construyendo con diseños nuevos, y a instalar nuevos y novedosos comercios, dándole a nuestra ciudad un poco de frescura a la hora de mirarla en el día o en la noche. Y así de a poco Babahoyo se va poniendo al día, siguiendo el ejemplo de las grandes ciudades, asumiendo lo nuevo y bonito que es aplicable, importando arquitectura y mostrando lo nuestro.
Y ahora con la nueva ampliación y regeneración total de la avenida Universitaria, Nuestra Capital de provincia, tendrá una vía de primer orden, como lo tienen las grandes ciudades del mundo. Solo que, para llegar a ser esa gran ciudad, hay que remar juntos, hay que meter el hombro y ayudar a llevar la carga, tenemos que empezar a ser buenos ciudadanos. Necesitamos que la ciudad no solo siga embelleciéndose, sino que, además luzca ordenada y aseada, necesitamos que los peatones y conductores asuman su rol con responsabilidad, necesitamos que los edificios de gobierno y de la administración pública luzcan bien, necesitamos que cada uno de los habitantes de esta ciudad asumamos su calidad de hijos de esta noble tierra.
Por supuesto, la ciudad no se embellece solo por las obras de cemento, a la ciudad la embellecen la cultura de su gente, su calidad y calidez de vida, su amabilidad y cordialidad, la educación que mostremos, eso es lo que nos distinguirá y eso es lo que nos llevará pronto a ser considerados como la gran ciudad.

martes, 1 de noviembre de 2016

LA GRAN VÍA



Por Luis Litardo
(Foto de la gran Vía en Madrid)
Así es como se conoce a una de las avenidas más concurridas de la Capital Española, la gran Madrid, construida a principios del siglo XX y llevada a su perfeccionamiento desde entonces, siempre dándole un estilo contemporáneo para estar a la vanguardia.
A lo largo de la historia muchas ciudades importantes en el mundo, han puesto como proyecto macro la ampliación y remodelación de avenidas que le proporcionarían a estas ciudades ese espacio de concurrencia y de fácil movilidad. Estas avenidas a más de favorecer al comercio, también sirven como centros de esparcimiento y encuentro. 


(Foto de la Quinta Avenida en NY)
 
En Ecuador tenemos la imagen de dos grandes avenidas, quizá no como la quinta avenida en New York, y; la gran vía en Madrid, pero sí, de gran concurrencia, avenidas como la Río Amazonas en Quito y la Nueve de Octubre en Guayaquil, por tomar dos ejemplos caseros de lo que podría llegar a ser esta nuestra “Gran vía”.
  (Foto de la AV 9 de Oct Guayaquil)

(Foto de la AV R. Amazonas)
El problema se suscita a la hora de unificar su nombre, ya que la “Gran vía” de nuestro Babahoyo, cuenta con más de cuatro nombres: Vía Flores, Avenida Universitaria, 6 de Octubre, 5 de Junio, Ponce Luque y finalmente vía  E-25, en los escasos 6.km de longitud, cosa que a cualquier foráneo le marearía un poco al transitar por esta vía y saber que sin haber salido de ella ya no está en la misma avenida. Cosa que a decir verdad la considero de lo más absurdo en nuestra ciudad.
Esperemos que con los años se vea el fruto de lo que se está haciendo.  Nuestra ciudad debe crecer, y esto no significa solo en lo demográfico. Debe crecer como ciudad.- Debe estar a la vanguardia como tantas ciudades en el mundo. La arquitectura de nuestra ciudad crece y el toque de ciudad nueva aparece. La regeneración de las vías produce que nuestra gente se anime a seguir construyendo con diseños nuevos, y a instalar nuevos y novedosos comercios, dándole a nuestra ciudad un poco de frescura a la hora de mirarla en el día o en la noche. Y así de a poco Babahoyo se va poniendo al día, siguiendo el ejemplo de las grandes ciudades, asumiendo lo nuevo y bonito que es aplicable, importando arquitectura y mostrando lo nuestro.
(Foto de la AV 6 de Octubre en Babahoyo)

(Foto de la AV 5 de Junio en Babahoyo)
Y ahora con la nueva ampliación y regeneración total de la avenida Universitaria, Nuestra Capital de provincia, tendrá una vía de primer orden, como lo tienen las grandes ciudades del mundo. Solo que, para llegar a ser esa gran ciudad, hay que remar juntos, hay que meter el hombro y ayudar a llevar la carga, tenemos que empezar a ser buenos ciudadanos. Necesitamos que la ciudad no solo siga embelleciéndose, sino que, además luzca ordenada y aseada, necesitamos que los peatones y conductores asuman su rol con responsabilidad, necesitamos que los edificios de gobierno y de la administración pública luzcan bien, necesitamos que cada uno de los habitantes de esta ciudad asumamos su calidad de hijos de esta noble tierra.

(Foto de la AV E. Ponce L en Babahoyo)
Por supuesto, la ciudad no se embellece solo por las obras de cemento, a la ciudad la embellecen la cultura de su gente, su calidad y calidez de vida, su amabilidad y cordialidad, la educación que mostremos, eso es lo que nos distinguirá y eso es lo que nos llevará pronto a ser considerados como la gran ciudad.
(AV. Universitaria - Babahoyo)

viernes, 7 de octubre de 2016

editorial 7 10 2016

Sociedad en Zozobra


Por: Luis Litardo.

Entendemos a la sociedad como un conjunto de individuos unidos por una finalidad; cuando hablamos de sociedad, entonces, inmediatamente hablamos de bien común, de justicia, de paz, de solidaridad, de sociedad de bienestar y porque no decir del buen vivir.

La sociedad así entendida genera por su misma índole un estado de seguridad. Entonces no es el estado entendido como gobierno quien da la seguridad, sino que es ese conjunto de ciudadanos los que percibiendo su necesidad, buscan por su misma naturaleza la seguridad, de allí brota como hijos de distintas edades y con diversos carismas, los modos de seguridad, y así tenemos, la seguridad social, la seguridad de las fronteras, la seguridad y es resguardo policial, la seguridad de nuestras viviendas etc.

En el tema que nos ocupa, buscamos una seguridad policial, una seguridad que nos proteja con justicia, de tal manera que frente al agresor, podamos nosotros tener  instituciones que nos protejan y nos auxilien y obren conforme a derecho. Entonces nosotros nos sentiremos seguros.
  
La sociedad así entendida, debe entonces procurar que esa institucionalidad sea justa, eso, como garantía de su desarrollo, porque una sociedad injusta no desarrolla, no evoluciona, involuciona, decrece, se marchita y muere.

Y ¿Quiénes forman la sociedad? La sociedad la forman todas las personas, y las dirigen los dotados de inteligencia y voluntad, personas de diferentes modos de ser, pensar y creer, a quienes les une ese principio de unidad, por el que tienen necesidades comunes, necesidades que a diario comparten y necesitan estar seguros que el propósito de esta unión es triunfar juntos salir librados de lo que les aqueja. Y es allí cuando las sociedades sienten la necesidad de organización. Cuando perciben que su finalidad está en juego.

Entonces se refuerzan, se arman y se forman brigadas de vigilancia comunitaria, se acentúa más en el tema que les aqueja y es que sin darse cuenta, las personas se mueven por el instinto de supervivencia. Ese instinto es parte de nuestro ser primitivo, vivir en clanes, comunidades para auto protegerse, se fortalecen aún más en el campo de la defensa, pero se olvidan de algo fundamental, que consiste en preparar a las nuevas generaciones en culturas de paz.

Cuando ese sentido de paz se deja de lado, podríamos exterminar al enemigo exterior y de pronto estaríamos viviendo con nuestro propio enemigo, porque hay que entender que una sociedad tiene tres momentos para su realización.

Primero.- una sociedad “perdura en el tiempo” dos; “recoge el pasado” y tres; “prepara su porvenir”, cuando las sociedades realizan acciones que no fortalezcan la historia, esas acciones serán olvidadas en el tiempo sin fruto ni raíces porque no han generado un cambio, como quien para no tener piojos se los saca, pero sigue durmiendo en cama de piojosos y teniendo trato cercano con animales infectados de esta plaga, como comprenderán, solo se libera un instante del mal.

Lo mismo puede pasar con nosotros, si lo que buscamos es acabar con la delincuencia, pero no crear estructuras justas, porque hay que entender a la sociedad en su conjunto en una constante de acción reacción y de allí la evolución o involución. El crecer o el desaparecer, dependerá ante todo de lo que hagamos, si buscamos hacer cosas para que perdure, hay que mirar primero a la justicia, entendida como esa “voluntad constante de dar a cada quien lo que le corresponde”.

Si una sociedad no mira a la justicia sino a una inmediata tranquilidad, podría ser que se la logre, pero esa tranquilidad de momento no garantiza a las futuras generaciones una sociedad justa y pacífica.

Hoy tenemos en nuestras manos, ese ir creando instancias de justicia social, organizándonos y compartiendo desde dos polos en un lado, el principio de unidad que cobija a toda sociedad, es decir saber bien que cosa es lo que nos une, y; dos la permanencia en el tiempo. Que esto que hagamos hoy para bien sirva para fechas inmemoriales, de tal manera que las futuras generaciones sigan el ejemplo y no solo eso, sino que tenga unas bases sólidas para ellos continuar y perfeccionar lo que estamos haciendo.


Es allí donde se hace necesario antes de pensar en la injusticia que se nos comete, pensar en la justicia que como sociedad necesitamos, justicia que nos dará a cada uno lo esencial para nuestra completa realización humana. De lo que hagamos hoy será el orgullo o la vergüenza del mañana, pero a pesar de que las cosas no salgan tan bien, <<lo peor que podemos hacer, es no hacer nada>> Edmundo Burke decía “lo único que se necesita para que el mal triunfe es que los buenos no hagan nada”.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Sociedad en Zozobra

Por: Luis Litardo
Entendemos a la sociedad como un conjunto de individuos unidos por una finalidad; cuando hablamos de sociedad, entonces, inmediatamente hablamos de bien común, de justicia, de paz, de solidaridad, de sociedad de bienestar y porque no decir del buen vivir.

La sociedad así entendida genera por su misma índole un estado de seguridad. Entonces no es el estado entendido como gobierno quien da la seguridad, sino que es ese conjunto de ciudadanos los que percibiendo su necesidad, buscan por su misma naturaleza la seguridad, de allí brota como hijos de distintas edades y con diversos carismas, los modos de seguridad, y así tenemos, la seguridad social, la seguridad de las fronteras, la seguridad y es resguardo policial, la seguridad de nuestras viviendas etc.

En el tema que nos ocupa, buscamos una seguridad policial, una seguridad que nos proteja con justicia, de tal manera que frente al agresor, podamos nosotros tener  instituciones que nos protejan y nos auxilien y obren conforme a derecho. Entonces nosotros nos sentiremos seguros.

La sociedad así entendida, debe entonces procurar que esa institucionalidad sea justa, eso como garantía de su desarrollo, porque una sociedad injusta no desarrolla, no evoluciona, involuciona, decrece, se marchita y muere.

Y ¿quiénes forman la sociedad? La sociedad la forman personas, dotadas de inteligencia y voluntad, personas de diferentes modos de ser, pensar y creer, a quienes les une ese principio de unidad, por el que tienen necesidades comunes, necesidades que a diario comparten y necesitan estar seguros que el propósito de esta unión es triunfar juntos salir librados de lo que les aqueja. Y es allí cuando las sociedades sienten la necesidad de organización. Cuando perciben que su finalidad está en juego.

Entonces se refuerzan, se arman y se forman brigadas de vigilancia comunitaria, se acentúa más en el tema que les aqueja y es que sin darse cuenta, las personas se mueven por el instinto de supervivencia. Ese instinto es parte de nuestro ser primitivo, vivir en clanes, comunidades para auto protegerse, se fortalecen aún más en el campo de la defensa pero se olvidan de algo fundamental, que consiste en preparar a las nuevas generaciones en culturas de paz.

Cuando ese sentido de paz se deja de lado, podríamos exterminar al enemigo exterior y de pronto estaríamos viviendo con nuestro propio enemigo, porque hay que entender que una sociedad tiene tres momentos para su realización.

Primero.- una sociedad perdura en el tiempo dos.-recoge el pasado y tres.- prepara su porvenir, cuando las sociedades realizan acciones que no fortalezcan la historia, esas acciones serán olvidadas en el tiempo sin fruto ni raíces porque no han generado un cambio, como quien para no tener piojos se los saca, pero sigue durmiendo en cama de piojosos y teniendo trato cercano con animales infectados de esta plaga, como comprenderán, solo se libera un instante del mal.

Lo mismo puede pasar con nosotros, si es que lo que buscamos es acabar con la delincuencia, pero no crear estructuras justas, porque hay que entender a la sociedad en su conjunto en una constante de acción reacción y de allí la evolución o involución. El crecer o el desaparecer, dependerá ante todo de lo que hagamos, si buscamos hacer cosas para que perdure, hay que mirar primero a la justicia, entendida como esa voluntad constante de dar a cada quien lo que le corresponde.

Si una sociedad no mira a la justicia sino a una inmediata tranquilidad, podría ser que se la logre, pero esa tranquilidad de momento no garantiza a las futuras generaciones una sociedad justa y pacífica.

Hoy tenemos en nuestras manos, ese ir creando instancias de justicia social, organizándonos y compartiendo desde dos polos en un lado, el principio de unidad que cobija a toda sociedad, es decir saber bien que cosa es lo que nos une, y; dos la permanencia en el tiempo. Que esto que hagamos para bien hoy, no sea solo para este rato, de tal manera que las futuras generaciones sigan el ejemplo y no solo eso, sino que tenga unas bases sólidas para ellos continuar y perfeccionar lo que estamos haciendo.


Es allí donde se hace necesario antes de pensar en la injusticia que se nos comete, pensar en la justicia que como sociedad necesitamos, justicia que nos dará a cada uno lo esencial para nuestra completa realización humana. De lo que hagamos hoy será el orgullo o la vergüenza del mañana, pero a pesar de que las cosas no salgan tan bien, lo peor que podemos hacer, es no hacer nada. Edmundo Burke decía “lo único que se necesita para que el mal triunfe es que los buenos no hagan nada”.

jueves, 17 de septiembre de 2015

REFUTANDO A GALARZA.

Por: Luis Litardo.

Estimado  Jaime Galarza.

1.     El Opus Dei no es ninguna secta “político religiosa”, No se considera secta a quienes forman parte de la iglesia, se trata de una prelatura personal similar a una prelatura territorial, la diferencia está solo en el carisma.

2.     En su nombre no se encuentra ninguna arrogancia.- Los nombres de nadie, (creo) sean puestos por ser arrogantes, (se requiere ser morboso para pensar que un nombre se lo puso por arrogancia) como lo puede ser su nombre o el mío, puestos por nuestros padres en su sencillez y guiados por un sentir, que para nada se podría identificar con una arrogancia, al contrario, desde el punto de vista de la teología espiritual, hay varias cosas que hacemos los humanos que son consideradas como Obras de Dios, ya que por la sola fuerza humana no se podrían concebir. También hay la “obra del demonio”

3.     El Opus Dei si tiene estructura propia, como todo cuerpo colegiado o institución con personería jurídica, no por eso es raro, los grupos, movimientos, prelatura y carismas, todos tiene estructura propia, si bien hay que aceptar que muchos carismas mantienen estructura similar, no así el universo de la iglesia, donde prima el respeto a los carismas y la universalidad. La iglesia católica, no sigue un solo modelo de acción, son diferentes, uno es el Carisma de los de Juan XXIII, otro el de los carismáticos, otro el del Opus Dei, otro los de la teología de la liberación, otro los marianos, otro los franciscanos, otros lo de los mismos franciscanos capuchinos, otro los mercedarios, otro los combínanos otro los salesianos, y otro muy particular, los del clero diocesano, etc. Y como podrá comprender, no hay nada oculto en eso, a no ser que los comunistas sean todos cortados con la misma hacha. Si de elite se trata, yo no fuera parte de la obra, ni hubiera sido considerado entre los alumnos de su universidad. Y sigo siendo pobre y no poseo ningún poder más que el que me ha sido dado por la formación que consiste en DEFENDER LA DIGNIDAD HUMANA (esencia de la formación del Opus Dei)

4.     Pues sí, El opus Dei tiene su acción social, lo que pasa es que seguimos muy al pie de la letra la doctrina del maestro, no “lo sepa tu izquierda lo que hace tu derecha” tiene que investigar más antes de escribir para confundir y trasmitir odio.

5.     El problema con Franco es que era anticomunista, y el Padres y la gran mayoría de Europa en ese momento de la historia consideraban a los comunistas como cosa diabólica, quizá sea un error histórico. Por eso el Opus Dei es odiado por los comunistas y Franco también al igual que lo es Hitler por los judíos y comunistas.

6.     Es una pena pensar, que usted no conozca Guayaquil y que no sepa donde se reúnen los miembros de la OBRA es más si usted va a preguntar el horario de reuniones, sin titubear se lo dan y le abren las puertas sin ningún reparo, la iglesia Rectora esta en Zamborondón, en la vía, todos los que transitan por allí la pueden ver, es una pena que usted no la haya visto.

7.     Quizá coincidimos que Mons. Antonio no debió tomar partida en esa opinión, de hecho, yo mismo cambie de canal porque me pareció de muy mal gusto. aunque respetando los derechos, está en total libertad de opinar lo que quiera, siempre que no lo haga como enseñanza de la doctrina católica, solo en este caso sería repudiable, de lo contrario quién es usted y quién soy yo para decidir que debe o no debe opinar la gente.

8.     Monseñor Arregui no es un “prelado del Opus Dei” es un Obispo diocesano en este caso Arzobispo de Guayaquil. Jaime Galarza usted está muy equivocado en su apreciación.

9.     Parece que hay un error cronológico en su redacción, San José María es un intermediario de la fe (vivió entre nosotros), y quien bendice es el Padre Dios.

De la misma manera que ha plateado este artículo en contra de no sé qué, porque a decir verdad usted no entiende de lo que ha escrito, debería también escribir en contra del aporte que hizo el Opus Dei a la reforma de la Iglesia y cuestionar la: Gaudium et spes; Lumen Gentium y otros mucho decretos conciliares que han identificado a la iglesia con las masas y han generado documentos como Santo Domingo, Puebla, Medellín, Rio, Aparecida y la misma encíclica Christifideles Laici, Laborem exercens, Sollicitudo rei socialis, Centesimus annus y todo un sinnúmero de acciones en favor de los pobres, esos documentos conciliares que generaron otros documentos  de acción social, son el espíritu del Opus Dei, de quien usted dice que nadie sabe nada, porque sencillamente, sabemos que el bien no hace ruido y el ruido no hace bien. Con todo el respeto que merecen las canas y los escritores, pero hay que informarse mejor para escribir, no por el hecho de tener una habilidad nos faculta para decir mentiras, debería usted rectificar públicamente como el derecho lo exige.

Usted al referirse así al OPUS DEI, pone a todos sus miembros en el mismo saco, es decir que usted por su artículo, tranquilamente podría ser juzgado atendiendo lo que dice la constitución en su artículo 11, 2.

A diferencia de que usted como comunista no es capaz de ver nada bueno en los miembros del Opus Dei yo como un Opus Dei si soy capaz de diferencia entre los comunistas buenos y los confundidos. Yo a usted lo tengo entre los buenos, aunque en su artículo me parece muy confundido.

martes, 18 de agosto de 2015

Anhelos

Poder viajar sin yo mismo saber a dónde
Amanecer en un autobús o cuarto de hotel
Poder dormir el domingo,
desayunar con calma el lunes y
caminar lento a mi oficina.

Saludar a todos los que aprecio y
no sentirme obligado a saludar a los que no aprecio.
Saludar con calma a la gente sencilla.
Ir a mi oficio de abogado litigante.

Sentarme frente al computador y
terminar de escribir mi nuevo libro.
Nunca más creer en la palabra confianza,
por ser cosa finita.

Tachar gente de la lista de confiables.
Alejarme de los que tienen intereses creados.
Salir y correr por las calles de mi ciudad.
Compartir con amigos,
de esos que no cambian.

Ya no reunirme con pendejos.
Poder repetir con mucha energía
un¡vete a la mierda!
Tal como lo hacía antes.

Pero no sé en qué momento cambió todo esto,
de pronto ya no me detengo a saludar,
solo hago un gesto medio raro,
ya ni tomo desayuno por la prisa de las mañanas.

Le estoy tomando fobia al estrado,
de tanto que no lo hago,
siento una lástima el no poder terminar mi tercer libro,
libro que lo perdí por confiar
en un experto de la informática.

por estar en bagatelas como diría el poeta,
me olvide de vivir y
me apegue a quienes solo viven de intereses,
me enfermé y deje de salir a correr.

Ahora que falta me hace eso.
He dejado a mis amigos,
las tertulias y risotadas,
dejé estas hermosas reuniones
por reunirme con pendejos.

ahora es cuando necesito fuerza y
mucha decisión,
para poder romper con todo
en un simple y sonoro
¡vete a la mierda!