domingo, 23 de septiembre de 2012

EL DILEMA MORAL I INTRODUCCIÓN


EL DILEMA MORAL I
INTRODUCCIÓN

Siempre que nos encontramos en una situación de la que se requiere dejar la ley o los principios por otras convicciones, nos encontramos frente a un dilema moral, el mismo que ejerce una fuerte influencia sobre nuestras decisiones.
Como es conocido, el dilema vacila entre dos posturas completamente concordantes, pero una sola es posible, en ese instante, como podría ser el caso de un bombero que debe apagar el incendio que consume la casa de quien le quemó la casa de su familia dejándolos en la completa miseria, o el policía que debe detener al delincuente que le salvó la vida, o el clérigo que debe callar el secreto de confesión aún a sabiendas que el criminal que mató a su madre está junto a él.

En los centros educativos y en las familias, es necesario poner mucho énfasis en la aplicación de las normas de ética y moral, ya que en estos lugares es cuando más existe la complicidad al momento de encubrir alguna acción repudiable, en la que se aplica el dilema moral, entre la norma y la amistad.

Casos como esos y un sinnúmero de casos más conviven con nosotros a diario y en la mayoría de ello no se sabe qué hacer y se da paso a lo que podría esperar, se mezcla lo necesario con lo importante, se mal establece la jerarquía de valores, se confunde razón con sentimiento. En fin se actúa como no se debería de actuar, porque a quienes nos ha tocado decidir sin previo razonamiento, también nos ha tocado sufrir la desgracia de llegar con nuestros propios pies a donde no queríamos llegar.

Pensando en todo eso, consideré necesario escribir algunos artículos sobre este tema, en el que las coincidencias con el diario vivir, parecerá estar imbuidas de noticias de cada uno, o en el extremo, sacadas de novelas de ficción, de cualquiera de las dos formas, será el fiel reflejo de nuestro complejo diario vivir.

Hablar de dilema ya constituye en las mentes de muchos en un problema sin solución y hablar de moral, significa tratar un tabú.

Pero el dilema moral, más allá de ser algo sin solución por lo que no se lo debe tocar, es un tema que nos debería preocupar, para ayudar así a la composición de nuestra compleja sociedad, en la que cada día el crimen comulga con el castigo.

Les invito a seguir cada uno de estos artículos, los mismos que tienen como finalidad ir resolviendo el dilema moral.

martes, 24 de abril de 2012



EL DIA DE MI MUERTE
AUTOR: Luís Litardo
El día de mi muerte no quiero que lloren,
Quiero ver sonrisas al cielo que imploren
Labios melosos por la melodía
El campanario, el tictac en el mediodía

El día de mi muerte no quiero molestias
Quiero canto alegre y mucha modestia
La opera en vela, Beethoven… la novena
Sinfonías ardientes son sangre en mis venas

El Carmina Burana, para pasar la noche
Vivaldi en el alba, el camino en el coche
Amadeus Mozart, aquieta los ánimos
La música de Wagner, describe lo que amo

El día de mi sepultura quiero ver el río,
Mis miembros inertes por su orilla brío
Y frente a la tumba nuevamente Wagner
Sigfrido funesto, walküias, animad, cerner 

El día de mi muerte una marcha fúnebre
Yendo junto al río mi cuerpo incólume
No quiero ir en hombros sería cansado
Todas las fatigas serán del pasado

El día de mi muerte quiero que se lean
Esta cuatro letras que todos las vean
Mi última voluntad, ya las dejo escritas
Mi cuerpo repose, debajo en la cripta

Ese monumento que tanto he admirado
Templo sagrado pero muy vituperado
Allí mi carne muerta ahí  mi voluntad
Ahí rezará mi alma por tanta maldad



lunes, 16 de enero de 2012

ARGUMENTO A LOS MINI RELATOS DE MANUEL DUARTE

Minirelaro: 
Desnuda
“Y desnuda ante el espejo, apenas pudo reconocer su rostro”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
La mujer que en años anteriores era quien llamara la atención de los masculinos, Alicia, desnuda frente al espejo, con una foto de su juventud en frente, recordaba aquel pasado de mujer codiciada, bella por cualquier lado.
Autor: Luís Litardo

Minirelato.
Inexplicable
“¡hermosa! Pero inexplicable como el crimen”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
Así la veían los muchachos, hermosa y peligrosa, juntarse con ella les significaba un peligro, como el crimen, que de cualquier forma que se conciba será igual, si lo cometes en defensa propia, será un placer efímero, perseguido luego o por el complejo de culpa o por la sed de venganza.
Autor: Luís Litardo

Mini relato.
Sirena
“fantasmal, cual sirena de tierra entre sombras”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
Así la veíamos andar, y los que la seguían de cerca, sus ojos parecían menear al son de sus caderas, solo podía pasar en la imaginación de los galanes, porque no pertenecía a nadie.
Autor: Luís Litardo

Minirelato: 
El nombre
“¡Bufones! Nombre perfecto de los tiranos”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
¿Quién no ha experimentado la presencia de un buen payaso? Seguro que todos, más aun cuando somos niños, pero el bufón es especial, el hacía esfuerzos por arrancar una sonrisa al rey, se humillaba ante el tirano, solo por no querer morir, llego no a ser un payaso sino un vil. 
Autor: Luís Litardo

Minirelaro: 
Soñadora
“Soñadora ¡Sueña! Es todo cuanto puedes hacer”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
La realidad no es para ti, la realidad no vive en ti, la realidad huye de ti, vives embobada en un mundo de ilusiones, y quieres meter a todos en tu mundo de frustraciones, el mundo es más real de lo que tú lo puedes imaginar
Autor: Luís Litardo

Minirelato.
Destino
“En el atardecer. Todas las horas en su silencio, guardan las voces de tu destino”
Autor: Manuel Duarte.
Argumento:
Así nos acostumbró el padre tiempo, a unos amaneceres ruidosos aunque con sabor a melodía en una sinfonía que surca los cielos y sacude el rocío de los árboles, mientras que al atardecer, el cuerpo cansado desea llegar al lecho donde reparará sus fuerzas, en silencio, meditando sin poder corregir lo que se hizo mal, por la sencilla lógica de que el tiempo ya pasó. 
Autor: Luís Litardo

sábado, 31 de diciembre de 2011

MENSAJE POSITIVO

Yo no le deseo a nadie que tenga un “feliz año nuevo”, les pido que tengan fe y luchen con perseverancia, vivimos en un mundo lleno de energías, las positivas atraerán todo lo bueno, las negativas te las alejarán. De ti dependerá que el próximo año te vaya bien o mal, de tu estado de ánimo, de tus convicciones, en sí, los logros que obtengas serán el  resultado de tu fe, nada será mejor o peor de lo que tú mismo estés atrayendo, nada cambiará y nada te sucederá por azar.

Dios o como quieras que concibas la idea del Ser Supremo, gobierna todas las cosas, y las dirige, de acuerdo a tu necesidad, nada te llegará porque lo pidas, nada que tú quieras se irá de ti sin una razón cósmica. Todo el universo, está fijamente conectado con un ser superior, a quienes unos le llamamos Dios y otros “una energía cósmica” ese mismo ser, es el primero que comprende lo que te pasa, y por ser una energía positiva <<El Dios Amor>> nunca te dará lo que te hará daño, nunca te mantendrá con quien te hace o te hará sufrir, y siempre quitará de tu lado a quien harás o estés haciendo sufrir, y; esa decisión no dependerá de ti, las condiciones se te darán en el debido tiempo.

Adquiriremos propiedades, empleos, mejores salarios, pareja, todo según nuestra necesidad. No es tu decisión, no te engañes, no es tu capacidad o tu incapacidad lo que cuenta, todo lo que debe ser, eso es lo que será y no será ni más ni menos, será lo que tiene que ser, como tiene que ser y en el lugar que debe ser. Solo hay que saber esperar, la paciencia, es lo que ha llevado al éxito en los grandes negocios, detenerse un rato y observar, cuál es el modo exacto, cuándo el tiempo propicio, en palabras del Gran maestro,  saber “leer los signos de los tiempos”.

La vida es más simple y sin muchas complicaciones, las dificultades serán del tamaño de tus sueños. Siempre que se habla de sueños, es necesario abordar las realidades. Si lo que quieres es dinero, piensa que en la historia de la humanidad, nunca el dinero ha traído felicidad, quizá un poco de soltura en los gastos, recordando también que los gastos aumentan cuando aumenta nuestra capacidad adquisitiva, por lo que la dificultad económica nunca desaparecerá. Vivirás distinto que otros ¡sin duda! Eso no significa que serás más feliz que el otro que no tiene lo que tú tienes; con el dinero, tendrás banquetes, viajes, y mucha gente que te halaga, otros quizá no necesiten de eso para ser felices.

Algún día aprendí, que si nuestros sueños dependen del dinero, es porque nuestros sueños son muy baratos. Aprendí, que por el dinero no había que preocuparse, porque no había dinero. Por eso aprendí a soñar y a vivir de la fe. Narra la biblia que “dos discípulos de Cristo iban entrando en el templo de Jerusalén y, un paralitico se abalanza a ellos y les pide dinero, estos dos misioneros no cargaban dinero, Pedro le dice, - no tengo ni oro ni plata, pero lo que tengo te lo doy, levántate y camina - el paralitico quedó curado; si estos hombres hubiesen tenido dinero, el paralitico nunca hubiese sido curado.

Ahora que empieza el año, es momento de tocar el hombro del afligido y decirle, ¡ánimo hermano! la vida te sonríe hoy. Saciar al hambriento y al sediento, dar la mano al necesitado, etc. ¿Qué sacamos con desear el “feliz año” si el resto del tiempo pasamos en constante luchas entre nosotros mismos? ¿Qué ganamos con darnos un abrazo o simplemente la mano? Si aún vemos a niños pidiendo bocados, ¡Qué ganamos con eso! sino solo tranquilizarnos un rato. 

lunes, 19 de diciembre de 2011

DILEMA FILOSÓFICO II

Por Luís Litardo
La verdad, La veracidad y La certeza
Otros conceptos que con normalidad se mezclan, son estos tres que hemos propuesto para nuestro análisis.

La verdad
Este concepto, aunque es muy usado por las personas, casi siempre se lo confunde con la veracidad y la certeza, a punto de pensar que lo verdadero es cierto o viceversa

La verdad entonces, es aquello que nuestros sentidos perciben como una realidad, es decir que aquí cabe la verdad individual, por eso es que la verdad se subdivide en varias partes, pero aquí sólo vamos a tocar dos tipos de verdad, la subjetiva y la objetiva.

Verdad subjetiva.- Es la verdad que radica el sujeto que la expresa y podría ser una verdad, solo de esta persona de allí el nombre de subjetiva, porque solo la percibe la persona que la manifiesta, aunque para todos los demás esto no sea verdad, como por ejemplo el sentir frio, mientras los otros tienen calor. Este elemento podría estar solo en la persona debido a un estado de salud deteriorado sin que la persona que lo posee lo haya advertido.

La verdad es la adecuación de la mente a la cosa y esta cosa podría estar solo en el intelecto de alguien y no de todos.

Verdad objetiva.- Es la misma realidad de la cosa adecuada a la mente de un colectivo, eso significa que un elemento es percibido por los sentidos de muchos, como por ejemplo un fenómeno natural.

Existen ocasiones en que la verdad subjetiva se convierte en objetiva y viceversa, si esa verdad es tan fuerte que todos comienzan a percibir la misma realidad esto es en el primer caso o en el segundo caso si ya no perciben la misma realidad, como sería el caso de las famosas casas “embrujadas” o “poseídas”, en donde la realidad aunque sea fuerte no todos las pueden percibir aunque todos los presentes hayan creído en un principio o hayan dudado.

En todo caso la verdad es la adecuación de la mente a un objeto, por cuya razón es que las cosas tienen nombres y todo los conocemos por ese nombre, como es el caso de un automóvil realidad que no escapa a nadie como realidad objetiva o como la temperatura, el hambre o el sueño, realidades que no todos estamos en la capacidad natural de percibirlas al mismo tiempo

La veracidad
La veracidad es el hábito de decir y actuar la verdad, se trata de una capacidad de la voluntad en las potencias intelectiva que nos mueve a decir y obrar la verdad.

La realidad de la veracidad existe en quien dice la verdad o practica actos verdaderos, por eso es que en ocasiones se confunde la verdad con la veracidad; y, mientras la verdad existe antes que el sujeto que la conocerá, la veracidad vive presente en cada acto de verdad, por eso es que estas dos realidades son inseparables pero no son la misma cosa.

Ser veras, es andar con la verdad siempre y esto supone la virtud de la prudencia que consiste en mantener un equilibrio en lo que hacemos, por eso definimos la prudencia como el recto obrar o como la rectitud en nuestros actos. Ahí está el detalle.

Muchas personas se dicen muy sinceras cuando dicen la verdad, pero no advierten en qué momento y por decir la verdad cometen injusticia, ya que esa verdad podría sostener un alto grado de imprudencia, por el hecho de decir las cosas sin mirar el bien o el mal que podrían causar, cuando se trasmite la información.

Por eso es que la veracidad está muy ligada a la virtud de la prudencia, que es el recto obrar, es decir, que por mucha verdad que se diga, si se la hace por descargar enojos o por ofender, esta persona en el momento deja de ser veraz y se convierte en injusta o lo que se llamaría también tirano o un déspota.

De esta manera es como la prudencia regula la verdad a tal punto que la virtud de la veracidad actúe en su recto cauce produciendo el bien y evitando el mal, ya que la sinceridad, no radica en decir lo que se sabe, sino en saber trasmitir a las personas indicadas los sucesos que sólo ellos deben de conocer, como el confesor y el penitente, el psicólogo y el paciente, el abogado y el cliente, etc.

La Certeza
Otro concepto que suele llevar a equivocaciones en la terminología es la certeza, que consiste en tener plena seguridad en que algo es así.

La certeza se asemeja mucho a la verdad, solo que, su estado suele no ser permanente, mientras que la verdad es absoluta, aunque con mucho respeto para los que sostienen la relatividad de la verdad, debido a una mezcla con la certeza que es la que caería en la categoría de verdad relativa.

Mientras que la verdad es la constatación firme de la realidad con la inteligencia (el sol sale y se oculta) la certeza se basa en investigaciones profundas y fundamentadas, pero con un estrecho o gran margen de error, debido a que al pasar de los tiempos eso que se consideraba verdad podría ya no serlo (Teoría de la relatividad de Albert Einstein).

En ocasiones se dice que como es “cierto” entonces es “verdad” o viceversa; y, lo correcto es que la verdad siempre será verdad y la certeza siempre será certeza, no puede lo uno ser lo otro, de esta manera es como se asemejan y se diferencian la una de la otra.

Estos tres términos suelen ser muy complementarios, ya que para afirmar una verdad se tiene que acudir a los procesos lógicos que nos dan las aproximaciones (certeza) usando la veracidad como guía para alcanzar lo que se propone en la investigación.

Las confusiones suelen ocurrir en el momento de conceptualizar las cosas, a quienes se las define de tal modo que, con palabras se pueda expresar la realidad de estas y su utilidad en la praxis, por eso es necesario a la hora de sostener un debate, saber con absoluta certeza si lo que digo es verdad (adecuación de la inteligencia al objeto); si es veraz (dichos o hechos provenientes de fuentes confiables); o si es certero (demostración científica más creíble).

La solución al conflicto está en saber identificar cada una de estas, de tal manera que nunca se tenga como verdad propia algo que podría ser una verdad para otros, ni nunca se diga que es verdad lo que nuestro argumento demuestre que solo es cierto.

martes, 13 de diciembre de 2011

DILEMA FILOSÓFICO


Por Luís Litardo

Introducción.
Las personas tenemos modos diversos de concebir las realidades y son estas realidades las que tenemos que conceptualizar para poderlas entender, de tal manera que cada persona entiende desde los conceptos que tiene de las cosas.

Karl Popper escribió "Todos los hombres y todas las mujeres son filósofos; o, permítasenos decir, si ellos no son conscientes de tener problemas filosóficos, tienen, en cualquier caso, prejuicios filosóficos. La mayor parte de estos prejuicios son teorías que inconscientemente dan por sentadas o que han absorbido de su ambiente intelectual o de su tradición... Una justificación de la existencia de la filosofía profesional reside en el hecho de que los hombres necesitan que haya quien examine críticamente estas extendidas e influyentes teorías".

Hasta aquí el texto del Filósofo, pero qué hay de verdad en esto? mucho, que siendo la filosofía la ciencia de todas las cosas, en ella está el conceptualizar todas las cosas de tal manera que las personas lo entiendan de la mejor manera.

 Existiendo una infinidad de conceptos y una infinidad de criterios sobre los mismos conceptos, podemos poner como ejemplo la sociedad, sabiendo que existen diversos modos de concebir la sociedad, conceptos que aunque quisiera escribirlos, no cabría este espacio para introducirlos a todos.

Además contamos con muchas otras sociedades como por ejemplo: Sociedad Mercantil, Sociedad Anónima, Sociedad Limitada, Sociedad Cooperativa, Sociedad en Comandita, cada una de estas sociedades son conceptualizadas de diversas maneras por diversos autores, esto significa que cada autor de estas materias, conceptualiza a la sociedad de modo que él lo conciba como verdadero.

Así, de esta forma nos encontramos con los conceptos universales que son aquellas realidades que se pueden aplicar a muchos sin que por ello pierdan su esencia


El bien
Muchos filósofos se han detenido a pensar sobre la bondad y malicia de los actos que realizan las personas, definiendo adecuadamente que el bien es todo aquello que proporciona a los seres racionales cierta dicha y felicidad. El bien seria por tanto lo que todos los seres racionales persiguen con una voluntad intelectiva.

Otros al considerar el bien han considerado equívocamente la bondad, aunque a decir verdad el bien y la bondad son similares en su concepción originaria aunque un tanto diversos en su aplicación, el bien como la voluntad que nos mueve a cumplir con determinados propósitos y la bondad como el acto natural que nos lleva causar cierta armonía en la naturaleza.

Mientras que el bien puede ser real o aparente, la bondad siempre será la búsqueda de la armonía, de que todo trascurra como debe ser favoreciendo siempre a que se ausente el conflicto.

El bien termina en la conclusión del acto mientras que la bondad busca realizar actos buenos. Voy a ejemplificar un poco; cuando una persona tiene sed, busca beber agua o algún líquido que le quite la sed, es decir busca el bien, el mismo que termina con la obra concluida.

La bondad en cambio, tiende por la misma naturaleza a realizar actos buenos, es decir que el bien cualquier persona lo puede realizar, porque es aquello que busca para que le proporcione cierta dicha, pero la bondad ya es un acto de la virtud que nos inclina a realizar actos buenos para sí mismos o para los demás y aunque los actos que realices sean escandalosos para otras personas, siempre estos actos estarán cubiertos de la virtud y no de un mero placer como lo es el caso del bien. En conclusión, la bondad es la práctica asidua del bien, es una virtud por la que realizamos actos buenos.

El bien es por tanto “aquello que todos apetecemos como a su fin porque trae consigo la felicidad”


El Fin
El fin también se lo suele confundir con finalidad pero estamos en el mismo caso anterior, en que se parecen, se complementan pero no son lo mismo, ya que el concepto de fin, dice, como término de una obra, de un tiempo o se lo emplea como sinónimos de objeto, motivo o finalidad.

Aquí vamos a tocar el fin en su esencia, como el cumplimiento de algo, es decir que el clímax de una actividad es el fin, por tratarse de gustar la realización de aquello que buscábamos como bien, una vez cumplido y obtenido el bien deseado, se llega a su fin.

El fin puede ser de dos maneras, ya como terminación de un evento (fin de la obra) ya como ideal, (fin del agente)

Fin de la obra.- Este concepto nos queda menos complicado, porque todas las personas han llegado a la conclusión de una actividad o una relación, que podría ser de diversos modos: laboral, sentimental, filial, etc.

En el aspecto laboral, sabemos que puede ser parcial, si terminó el día laborable o total, si terminó el contrato laboral por el que mantenía esta relación, que podría venir, ya por una ruptura del contrato, ya por la culminación de la obra.

En el campo sentimental, las parejas suelen decir, que ya “terminó con su pareja” y esto significa que la relación llegó a su fin.

En la relación filial, se da por la emancipación, cuando el hijo tiene la edad adecuada para tomar decisiones y ser responsable de sus actos, normalmente suele ser a la mayoría de edad o cuando contraen nupcias.

Cuando hablamos del fin del agente, entonces lo entendemos como los objetivos que se tenían que cumplir, como la finalidad, por la que se obro esto o aquello, es decir, que una vez obtenido el título académico, el fin de la etapa de estudiante universitario terminó aunque inicie una nueva etapa, que sería la de preparación profesional en la rama de su especialidad.

Y así estas motivaciones también adquieren el nombre de fin, siempre que el llegar a ellos proporcione satisfacción.

La felicidad
Por felicidad entendemos el estado de ánimo por el que se disfruta lo que se ha deseado o se desea, se lo puede entender como el gozo y el deleite por obtener lo que se buscaba.

Este estado de ánimo, nos mueve fuertemente a proyectarnos nuevas metas ya sean a corto o largo plazo, la felicidad en si es lo que todos deseamos, por lo que todos luchamos y a lo que todos los seres dotados de razón tendemos de modo natural.

Esta felicidad, podría muy bien confundirse con la alegría y el contento que son del grupo de las emociones pero que no son la felicidad, ya que su estado es pasajero en muchos de los casos efímeros, como la reacción que produce el alcohol en quien lo bebe o alguna de las otras sustancias que provocan una eventual alucinación.

La felicidad entonces se encuentra estrechamente ligada al fin y al bien, por el sencillo hecho que nadie busca el mal por sí mismo, sino que en el estrepitoso intento de buscar la felicidad, se vean enredados en efímeras alegrías y un interminable número de contentos, y en lugar de acercarse a la felicidad, se alejen de ella, ya que solo se buscó satisfacer las necesidades emergentes, sin tener ninguna finalidad estable en su vida, ya como objetivo o meta a concluir.

El problema suele ocurrir cuando se invierte los medios y los fines y se busca como fin lo que solo es medio, es decir que, si un joven busca ser profesional, tendrá que cumplir con todos los requisitos legales para ingresar en la universidad y de a poco va cumpliendo esas metas hasta terminar toda la carrera y obtener el título por el que cumplió todos los otros propósitos, ejemplo.

Primer fin, aprobar el bachillerato con las mejores calificaciones que le garanticen un acceso a la universidad; matricularse; asistir a clases y cumplir con los profesores, guías, tutores y formadores; pasar puntualmente todos los exámenes y cursos, tener buenas relaciones afectivas entre los compañeros y con las autoridades del centro de estudio y finalmente la graduación. De esta manera logrará su finalidad cumpliendo de a poco con cada una de estas obligaciones.

Y así podemos ejemplificar en los diferentes escenarios de la vida, en los que debemos cumplir cada una de las etapas, si queremos realizar bien las cosas y lograr esa satisfacción en los actos que realizamos.

De esta manera, concluimos nuestro tema, del dilema filosófico entre el bien el fin y la felicidad, siendo que los tres conceptos son en sí mismo, la misma cosa con diferentes nombres.



martes, 29 de noviembre de 2011

El vestido y el Coito

Por Luís Litardo
Cuando nos enamoramos sucede igual que cuando vemos un traje nuevo recién salido de las manos del diseñador.

Lo miramos y tratamos en lo mínimo de estrujarlo, lo tocamos tan delicado, y comenzamos a preguntarnos todo respecto del diseñador, las telas y el hilo con el que fue cosido. Tenemos mucho cuidado al momento de preguntar el precio que ya nos lo imaginamos inalcanzable.

Luego de la exposición, el traje queda en el escaparate de la tienda, donde más personas pasaran a verlo, pero ahora estas personas ya no tienen mayor acceso al traje, pues fue muy bien cotizado que el precio se alteró, por el simple hecho de haber pasado por el examen de personas capaces para saber distinguir la buena calidad.

Cuando el traje es de mala calidad, se lo vende rápido y lo conocen por todas partes, muchos hablan de este traje y a muchos se los ve con él puesto, en la oficina, por las calles, en las fiestas, total el traje ya es común.

Lo mismo pasa con el coito, cuando estamos en la etapa de la adolescencia nuestros cuerpos se comienzan a moldear y terminan por gustar a muchos, que de ver tan gran hermosura, simplemente se retiraran y dejaran que los mejores postores sean los que aprovechen su virginidad, por su puesto, al igual que el traje, su precio es muy elevado y mientras mejor cotizado mejor precio.

Pero si la persona es de mala calidad (como el traje) se la puede ver que es usada por cualquiera, su precio está totalmente devaluado; y, la única felicidad que proporciona es la de saber que está al alcance de todos sin mayor sacrificio. Así es el coito y así es el traje de vestir.

Cuando los años pasan, los trajes por muy caros que sean, si ya fueron usados, también se devaluarán y muchos de los trajes que son muy bien cuidados, serán guardados con mucho amor, lo que se podría considerar un matrimonio que llega hasta la muerte.

Pero si el traje es de mala calidad, se lo guarda por un tiempo si se lo necesita aún, pero luego se lo regala a la primer persona que se tenga en frente y éste, si lo necesita y está muy necesitado, podría hacerlo durar un poco de tiempo, pero luego lo remplazará por otro de mejor calidad o mejor presencia y de esta manera el traje pasa a ser propiedad de los mendigos, que con normalidad visten con telas caras, pero muy mal tratadas, sucias y harapientas. La misma historia de los trajes, se puede aplicar al coito.

Cuando estamos en la plenitud de los días, si la persona es de buenos principios y proviene de una buena formación aun cuando las hormonas se alboroten y salten en busca de quien pueda satisfacer las necesidades, siempre estará pensado, en aquella persona que si se la merezca y a ella entregara todo su amor y todo su ser hasta que la muerte los separe.

Pero si la persona, no viene de buena formación humana, dará rienda suelta al desenfreno de las pasiones y se acostara con quien se lo proponga o con quien le apetezca, hasta quedar vacía, sin dejar nada que alguna persona le pueda importar de verdad.

El coito también lo podemos comparar con una cinta de pegar, como sabemos, estas contienen una goma que hace que la cinta se fije donde se la coloque apropiadamente, una vez que la cinta se la ha usado en demasiados cuerpos extraños, las partículas de todos esos cuerpos se han adherido a la cinta y ya no permiten que esta se pegue a otros cuerpos con firmeza, porque la goma se ha ensuciado con residuos de las otras partes donde estuvo.

Cuando una persona permite que muchas otras personas usen su cuerpo como objeto de placer, se podría comparar con lo que antes hemos descrito.